EXTático

Darme cuenta o la realización de la función.

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas julio 17, 2012 @ 3:12 pm

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Los ingleses tienen una palabra concreta para expresar la idea del darse cuenta dentro de su lenguaje to realize. Lo curioso es que proviene del francés réaliser, realizar o hacer realidad una cosa. En español tiene el significado primero de ejecutar una acción, aunque proviene también del francés réaliser, y por tanto, contiene algo de su significado original de hacer real una cosa dentro de la existencia. Lo real es que tiene existencia efectiva y todo lo realizado es existente de un modo real. El modo de traerlo a la existencia depende de la idiosincrasia de cada pueblo, ya que para un inglés sería mas bien de un modo empírico, para un francés sería de un modo contractual o para un alemán sería de un modo idealista. Estos modos idiosincrásicos de cada pueblo o rasgos geofilosóficos son generales pero lo que quiero es mostrar la idea de que el darse cuenta es traer algo a la existencia, que en realidad es la mía propia, y por tanto, mi tiempo.

Heidegger explica este darse cuenta de un modo ontológico donde el darse se da como ser presencia, pero se entiende para una filosofía existencial no humanista donde el ser prevalece en un sentido general, que se expresa en cada cosa que aparece es o se da. Como ser o como tiempo. Esto lo explica en Tiempo y Ser, donde el ser y el tiempo no son un es sino que se dan, un darse que desoculta lo oscuro del ser. Pero ese darse continúa siendo oscuro si no es interpretativo o lo que es lo mismo sin un yo que lo interprete. Como buen filósofo de la culpa, casi todos lo son, huye de expresar el yo como el centro de la interpretación, su yo, mi yo, el yo como tiempo que es propio y lo construye. Por tanto, el darse cuenta no tiene sentido para mí si no lo interpreto ya que si el darse se da como ser y como tiempo pertenece a mi yo el interpretarlo.

Cuando yo me doy cuenta de una cosa me doy cuenta de que alguien llamado Gilberto, es decir, yo, me doy cuenta de que algo sensible, una cosa, un acto, un algo se realiza, lo interpreto y lo hago mío dentro de mi tiempo. A esto lo llama Fichte conceptualizar, ya que el concepto es la síntesis entre la intuición de mí mismo y de la intuición que tengo de lo sensible. Según Fichte, el conceptualizar dentro de la dialéctica de su Doctrina de la Ciencia Nova Metodo es la existencia. Conceptualizar es existir diría Fichte. Dentro de su yo reflexivo de voluntad y acción. Como Fichte no habla mucho de los conceptos del lenguaje, muchas veces se piensa que estos conceptos son definiciones de voces, significados de significantes, pero en realidad deberían de ser funciones interpretativas de un yo que es tiempo.

Entonces, cada vez que me doy cuenta de algo conceptualizo, creo conceptos y existo. O cuando conceptualizo interpreto una función por la variable tiempo que es el yo, mi yo. Los conceptos que son funciones, están construidos por la síntesis interpretativa de la variable tiempo, que es el yo que se da cuenta que es tiempo. Pero, ¿cómo me doy cuenta de algo y expreso esa función? Tan sencillo como que me doy cuenta que aquello es un árbol (para algo muy sencillo y convencional utilizo un significante o un concepto al modo saussariano), pero para interpretar algo como una función interpretativa de mi yo como tiempo, la expresión puede abarcar desde un párrafo a todo un tratado de filosofía, siendo al fin y al cabo una sola función del me doy cuenta.

Por ejemplo, medoycuentadequeelpicanteenlascomidasmeexcita, con lo cual es una función interpretativa propia con realidad para mí. A esta idea la llamó Deleuze haecceidad como principio de individualidad de realidad por sí misma cuando esta existía en el afuera. La idea aquí es que el darme cuenta es una haecceidad pero para mí mismo y no para el otro, ya que se basa en una relación que he establecido en mi yo con el afuera y se transforma en parte de mí, dentro de esa actividad y acción inmanente que soy yo. Cada vez que me doy cuenta de algo construyo un concepto o mejor expreso una función que conceptualiza mi existencia que soy yo como tiempo. El concepto entendido como definición es mas bien una negatividad o un ente entendido como reposo, tal y como explicaría Fichte en relación al ser como lo No Yo. Pero el concepto entendido como una función es trabajo activo, funciona. Se acerca en mayor medida a la realidad activa del Yo que al reposo no activo del ser como negatividad del No Yo. Por ello, cualquier función de darme cuenta de algo es activa ya que forma parte de la actividad del vivir que es mi yo como tiempo propio. Lo contrario es la no existencia.

La no existencia es no darte cuenta de algo y en ello consiste la rutina, la mecanización de la vida o la vida como autómata. En realidad, no se trata de no conceptualizar sino de no funcionar o mas bien de realizar funciones. La existencia según Fichte es conceptualizar, crear conceptos, que desde mi visión propia son funciones. La existencia sería entonces un realizar funciones, que son relaciones de interpretación a partir de mí mismo como tiempo que soy. Las funciones son muy específicas en cuanto son las realizaciones propias hechas por mí mismo de algo. Por tanto, ya no se trata de pensar por conceptos, que son excesivamene rígidos y limitados, sino que se trata de pensar con y por funciones. Me doy cuenta de algo porque realizo esa función de relación. Desde la mas simple a la mas compleja yo realzio funciones como medoycuentadeque soytiempoporquesoyunera o medoycuentaquemegustaleeraFichteymerelaja por ejemplo.

De algún modo este tema se ha propuesto pero desde el afuera, no desde la perspectiva del yo propio. Tampoco se puede decir, ya que soy yo, Gilberto, el que propone para mi mismo este darme cuenta de que no el concepto sino la función de relación interpretativa es el tiempo o mi tiempo como yo que existe o mejor, que funciona o realiza funciones.

El lado práctico es que ese estar alerta que explicaban los estoicos en sus tecnologías del yo, que tan bien explicaba Foucault, se transforma en un estado tan sencillo como el darme cuenta de que yo pienso las cosas que percibo y las interpreto en una función activa de relación. Todo ello pertenece a una misma función de un yocosatiempo como su resultado, que se convierte en parte activa de mi existencia como yo funciono. Ello implica que incluso en el acto mas rutinario de lavarme los dientes es un yo funciono o yo realizo una función, lo que implica que me doy cuenta de que me lavo los dientes. Ello permite que aspectos como el sabor, la frescura y su intensidad en cada lavado, el control y la cantidad de placa funcione un medoycuientadequehoytengomasplacaytengoqueinssitirmas. He aquí mi propia función y no una concatenación de conceptos. Vale, el lenguaje es convencional y para ello son los conceptos de significado. Las funciones en cambio son para el tiempo propio y ese soy yo.

Poco a poco en ese funcionar y realizar funciones del yo me permite darme cuenta de que todo es una relación por la misma función del existir desde esta perspectiva. Cualquier acto, ejecución o realización que entiendo es ese darme cuenta constante que se convierte en toda una relación con todo en que soy yo. Medoycuentadequesoyrelaciónytodoestárelacionada como la primera función básica del Yosoy. El sentido que estamos buscando es inmanente a la misma función, ya que no es una trascendencia sino que la misma función es la relación que por sí misma conlleva el sentido del existir, que es funcionar o realizar funciones, desde el punto de vista interpretativo del yo propio. En sí misma la función o el yo funciono es el sentido.