EXTático

La concepción del mundo es el tiempo. El conceptor

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas enero 31, 2010 @ 10:56 am

La concepción del mundo es un término que aparece en la filosofía alemana a principios del siglo XX con Dilthey, refiriéndose al conjunto de creencias, ideas, opiniones y conceptos, que cada persona y sociedad usaban como modelos al referirse a la naturaleza de lo que existe. Desde un punto de vista colectivo, la concepción del mundo o Weltanschaung es el conjunto de paradigmas que dominan en todos los campos del conocimiento sea científico, social, económico, etc., y por tanto, puede ser variado, pero pretende unificarse buscando una realidad en la naturaleza. Es la búsqueda de sentido de una verdad más o menos homogénea dentro de una divergencia, que en muchos de los casos es de índole ideológica, pero que no deja de ser una concepción del mundo. A nivel social o colectivo, la ideología sea política o religiosa ofrece una concepción del mundo más generalizada y estructurada que la personal, ya que a esta se aparece más fracturada. Para conseguir cierta estructura coherente en la visión del mundo individual, dice Ortega que es necesario el ensimismamiento del yo mismo para deslindarse de una concepción del mundo colectiva socializada, rígida y excesivamente uniforme.

La visión del mundo es un conjunto de conocimientos que usa la sociedad o la persona para su interacción con el medio. Cada sistema social y subsistema ofrece su propia visión del mundo dentro de su propia temporalidad, que enseña a cada uno de los individuos que lo compone de generación en generación, donde los cambios de paradigmas o concepciones del mundo suceden de un modo lento. Los conceptos trasmitidos como conceptos formativos pocas veces son repensados por el individuo social y los usa para las soluciones en su interacción con el mundo, que en muchas ocasiones son obsoletas en todos los sentidos, incluso en los conceptos categóricos y esquemáticos que tenemos para formar la experiencia sensible. Por ejemplo, cuando yo pienso en “libro” mi esquema mental básico es el de un libro compacto, sin fotos, donde meramente existe un texto. En cambio, la próxima generación el esquema “libro” será un e-book o un i-Pad. Si ya en los conceptos más simples como son los esquemáticos o modelos de representación, el cambio es vertiginoso, qué ocurre con todos los conceptos teóricos que hemos aprendido en nuestra infancia a partir de aquellos libros de texto, que nos hablaban de Yugoslavia o que no hablaban del ARN mensajero.

Los sistemas sociales contienen una visión del mundo mucho más rígida y dogmática, ya que los conceptos que las sustentan dependen de otra temporalidad, que es la propia de cada sistema, y por tanto, estática y detenida. Los conceptos se convierten en tópicos, que pierden el sentido de su función, que es el valor de uso y no una verdad rígida axiomatizada. Los conceptos que cada subsistema enseña a sus componentes son una función de elementos en orden a la variable tiempo. Si el tiempo o la temporalidad del subsistema está encorsetado, los conceptos no evolucionan y se usarán los mismos en cada época, el mismo modelo de interacción con el mundo, cuando el medio y las circunstancias están en obsolescencia con respecto a ellos. Desde Einstein, el tiempo es propio y la filosofía se ha encargado de explicar con Ortega y Heidegger, que el yo mismo es el tiempo, es decir, yo soy tiempo. Por tanto, si los conceptos dependen de la variable tiempo y yo soy el tiempo, yo soy el que me tengo que construir mis propios conceptos en el tiempo o por lo menos repensarlos. Ello significa que la visión del mundo es constantemente construida por mí y repensada o repensada en cada concepto que la sustente, para que no exista un desfase en mi interacción con el medio y las circunstancias.

Comprender el tiempo propio es comprender que la concepción del mundo es construida por uno mismo, cuya función es existir y estar en el mejor de los mundos posibles. Ello implica que los conceptos nos permiten vivir en el medio, usando los más útiles para ello, ya que ninguno de ellos son verdades absolutas sino que son desechables. La visión del mundo en un individuo que rumia el concepto, se destruye el concepto anterior para construirlos en reconceptos y rereconceptos dentro una dialéctica interna de reciprocidad de contrarios, que es el pensamiento original del tiempo, tal y como lo pensó Anaximandro, pero en un yo mismo. Solo hay que ser coherentes en la construcción, destrucción y estructuración de los conceptos y seguir el ritmo del hombre. Ahora bien, lo que siempre permanece inalterable dentro de esta dialéctica son los conceptores primarios, los que verdaderamente están en función de la variable tiempo.

Los conceptores primarios más simples los esbozó Aristóteles en el libro V de la Metafísica, que en realidad son los núcleos para estructurar los conceptos en relación a la variable tiempo. Estos conceptores son las funciones más puras para elaborar y estructurar sistemas sin que haya una gran mediación de la variable tiempo, o que casi es uno. Estos conceptores son 31 núcleos funcionales de estructuración sistematica, como el principio, naturaleza, causa, sustancia, ente, todo, parte, perfecto, elemento, idéntico, contrario, anterior y posterior, disposición, tener, límite, accidente, posibilidad, etc. Todos esots conceptores son los núcleos de los conceptos cuando se les ha retirado cada capa de la carga teórica que implica la variable tiempo.

Por ejemplo, el conceptor principio equivale a un concepto de “creación” del hombre por Dios o el Big Bang donde el principio es el estallido inicial. El núcleo donde se piensa y desarrolla una teología o un concepto físico, en este caso es el principio. Otro conceptor por ejemplo es el de causa, donde todo el conocimiento se ha basado durante mucho tiempo para la explicación científica y aun hoy, los hechos se estudian por los efectos que causan, que asimismo va parejo a explicaciones nucleares del conceptor causa para la teología, filosofía, sociología y demás ciencias. Naturaleza, ente, posibilidad, necesidad, etc. , son conceptores que estructuran sistemáticamente cualquier ciencia y concepto del mundo, para el yo que las aplica. Este yo es el tiempo, que al transcurrir su vida se va cargando de conceptos que envuelven a esos conceptores básicos, los modelan y modulan desde su perspectiva, originando su propia concepción del mundo. Los conceptores son los núcleos funcionales donde se fundamenta la concepción del mundo del yo mismo, lo que dará lugar a las creencias, opiniones y conceptos que la sustentan. Son las funciones del tiempo, el yo mismo. Por eso, el conceptor bien merece una serie de relojes dentro de nuestra filosofía, nuestro próximo proyecto

La poesía abúlica de los sin tiempo.

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas enero 25, 2010 @ 10:16 am

Me gustaría saber idiomas pero no estoy por esforzarme en ir a una academia
Me gustaría conducir un coche pero no estoy por esforzarme en sacarme el carnet
Me gustaría tener un cuerpo mejor pero no estoy por el esfuerzo de hacer dietas
Me gustaría hacer mejor mi trabajo pero no estoy por el esfuerzo y hago un mero trámite
Haga lo que haga no vale la pena ya que al final me voy a morir y el esfuerzo no valdrá para nada
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Poema abúlico de un foro de internet

Desgraciadamente el estado que describen las líneas superiores es bastante común en nuestra sociedad. Creo que  nosotros como individuos lo hemos experimentado en algún momento, extrayendo los filósofos unas conclusiones de esto. Pero lo que parece claro es que es la primera toma de contacto con la única verdad posible y necesaria, la de que todos al final vamos a morir.

Camus decía en El mito de Sísifo que el verdadero problema de la filosofía y los filósofos era cómo evitar el suicidio si la vida era un absurdo. Si no existía nada más allá de nosotros mismos, para qué seguir viviendo y no suicidarse ahora. Pensaba en la suerte de los creyentes, que hipotecaban su libertad en la vida a cargo de una nada que no existe, por hacer el esfuerzo de cumplir una leyes del más allá y no ser arrastrados por el absurdo. La opción era libertad e infelicidad o esclavitud y posibilidad de premio. Camus escogió la libertad.

La abulia es la falta de voluntad y deseo por algo, que se manifiesta en esa falta de esfuerzo por conseguir algo. La voluntad está directamente relacionada con el futuro o suponer que dentro de una acción hay un fin. Schopenhauer basó toda su filosofía en hacer comprensible que la voluntad es la fuerza que mueve toda naturaleza, y por tanto, la del hombre, objetivada en este en el cuerpo. El cuerpo es espacio, tiempo y causalidad, y entender el tiempo de la voluntad objetivada es comprender que esta es duración en el hombre y no eternidad. La voluntad en la eternidad es imposible de representar y entender a menos que se objetive como pasado, presente y futuro en un hombre concreto. Por tanto, la voluntad entendida y objetivada no es de la sociedad ni de la colectividad, sino de cada uno de nosotros y particular a uno mismo. Entonces, el problema del suicidio lo tenemos que resolver cada uno de nosotros en el momento que aparezcan las primeras estrofas de la abulia, que es el comienzo de la náusea existencial.

En el abúlico no existe el tiempo porque no hay futuro y sin futuro ni el presente ni el pasado se suceden y aparecen. Por tanto, no hay tiempo propio y lo único que surge es un presente continuo, como el tiempo de la eternidad, que ahoga al ser en su inmensidad. La inmensidad de la nada que es lo eterno, estática, ya que lo EXTático es salir de ese no ser eterno para moverse en el tiempo. Y para ello hace falta el esfuerzo, el Trieb de Fichte que es parte del impulso del Yo general en el yo individual.

Sartre encontró la solución en la libertad, ya que podía ser libre de escoger el tiempo de su propia muerte, al problema de la náusea. Camus la encontró en disfrutar de las pequeñas cosas que ofrece la vida, de las experiencias cotidianas, pero está claro que como seres individuales que somos antes que colectivos, disponemos de nuestro propio tiempo. Por tanto la solución tiene que partir de cada uno de nosotros, saliendo de lo estático para entrar en la dinámica de lo EXTático, salir del éstasis de la eternidad para entrar en el proyecto de cada vida particular. Díficil y complicada aventura de duración incierta.

Un saludo desde la Hora Española

¿Es peyorativo el término “ETASA” para calibres de relojes?

Filed under: Movimiento — Gilberto Salas enero 18, 2010 @ 9:29 am

Posiblemente ETA ebauches sea la fábrica de movimientos para relojes más grande de Europa y una de las más grandes del mundo, junto con Seyko y Miyota de Citizen. En Grenchen, la sede de la factoría, producen la mayoría de sus movimientos, aunque en China fabrican movimientos de cuarzo “oficialmente”. Por ser una gran factoría producen muchos calibres de diferentes tipos y calidades, pero a muy buen precio. El problema es que, según dicen en los medios suizos, no van a suministrar más calibres terminados a sus competidores de otras marcas. Por ello y desde hace unos años han liberado los planos de sus calibres, para que cualquier empresa pueda acceder a ellos y fabricar su propio movimiento. Todos estos planos en su mayoría recopilan todos los avances de la relojería suiza hasta el siglo XX, donde calibres como UNITAS, Pesseaux, ValJoux, etc, fueron adquiridos por ETA haciéndose con el monopolio de la industria de los movimientos mecánicos. Los calibres de ETA son la base de toda la sabiduría de la micro mecánica suiza y todos esos planos liberados la contienen

Entonces, hablar de ETASAS en términos peyorativos, por baja calidad, bajo precio o por un alto número de fabricación es desmerecer toda la industria y los avances de la micro mecánica en Suiza, además de que prácticamente todos los mecanismos propios que existen en el mercado se basan en ellos. Por ejemplo, los trenes de engranaje o los muelles. Cuando se diseña un calibre, la mayoría de los ingenieros no se basan en la construcción de nuevos perfiles o de nuevas relaciones para el tren de engranaje, sino que en muchas ocasiones se basan en los ya conocidos planos liberados de ETA. Lo mismo ocurre con el muelle, el barrilete, la báscula, etc, que conociendo su acción fabrican o diseñan bajo términos parecidos. El fundamento del calibre son los planos conocidos, aunque otro asunto sería las complicaciones a desarrollar.

Esta idea se me confirma cuando hace poco pedí a una empresa suiza que me proporcionara un barrilete de catálogo. Me afirmó que hoy en día de catálogo no hay nada aunque sea construido bajo el mismo diseño de lo que existe. Es decir, si lo que se pretende adquirir es un barrilete de 72 horas, tanto el muelle como el árbol son cosntruidos ex-profeso, pero posiblemente ya haya sido diseñado y construido en micro mecánica y dentro de los parámetros que estableció la industria suiza a lo largo de 500 años. En micro mecánica fundamental y básica no hay nada nuevo bajo el sol, y lo que existe lo ha aglutinado ETA en mayor medida. Por ello hablar de ETASAS es hablar de siglos de historia del conocimiento de la micro mecánica europea, porque todo lo nuevo que pueda existir se basa y fundamenta en estos calibres.

Un saludo amigos EXTáticos

Los activos tecnológicos

Filed under: Nuevas tecnologías — Gilberto Salas enero 15, 2010 @ 11:45 am

Dice R. Murdoch que toda web tiene un valor debido a sus contenidos. Mientras mayor contenidos ofrezca a sus usuarios el valor que adquiere en la red es mayor. Si los contenidos son especializados y analíticos, la oferta al consumidor es de un producto de alta calidad. La conclusión que extrae Murdoch es que hay que pagar por ellos, ya que es lo que demanda el consumidor, buenos análisis e información que se pueda acceder, aunque sea de pago.

Creo que dentro de los medios de comunicación esta idea acabará imponiéndose, ya que no veo otro modo de que puedan subsistir. Con la publicidad cayendo en picado en los medios tradicionales, puede que Murdoch tenga razón y tengamos que pagar por el acceso a la información. Ahora bien, yo me hago eco de la idea de que todas las web tienen contenidos y por tanto un valor. Si estos contenidos son de alta calidad, las visitas a la web van subiendo como la espuma y su valoración aumenta. Una manera de que las empresas aumenten su activo tecnológico sería ofrecer todos los contenidos posibles dentro de los medios que posea para ello, sea un blog, el boletín, el portal, etc. La idea es que  todas las empresas deberían de contar con un departamento de comunicación para volcar contenidos a la red, de igual calidad y compromiso como el producto que fabrican o realizan para la venta en el mercado.

Un enlace que ofrece un valor en euros sobre las webs, analizando las entradas diarias, el reconocimiento y su métrica social es la de bizinformation, que calcula instantáneamente las cifras más o menos aproximadas del dominio. La web de EXTático en estos momentos vale 6.642,87 euros. Lo que no sé es que si voy con este dato a los bancos me darán un crédito para el próximo proyecto de EXTático, pero creo que es mejor no contar con ello.

Un saludo desde la Hora Española

Boletín EXTático de noviembre

Filed under: EXTático — Gilberto Salas enero 13, 2010 @ 10:15 am

Como hemos tenido unos problemas con la web, no pudimos publicar el boletín de noviembre. Además, los cambios que estamos introduciendo con el diseño del nuevo portal de EXTático ha influido para ello.

De todas formas, he podido añadir nuevas colaboraciones para el futuro contenido del portal. Las nuevas firmas que escriben además de Gilberto Salas y Carlos Salas son Alex Trelis, Mónica Petit, Susa Petit, Manuel Abad, Alejandra Salas bajo la dirección editora de Blanaca Petit.

Hasta que podamos presentar el portal de EXTático intentaremos publicar un boletín todos los meses, con un par de reportajes de contenido propio, además de las noticias que surjan de la Hora Española, nuestras propuestas personales y algunas secciones nuevas.

BOLET͍N DE NOVIEMBRE

Un saludo desde la Hora Española

Un Concept Watch interesante. Louis Chevrolet

Filed under: Etcétera — Gilberto Salas enero 10, 2010 @ 11:56 am

Este concept/watch se inspira en las curvas del Chevrolet Corvette Driver 1911, donde se puede apreciar una simulación del movimiento de un motor de V8. La inclinación de la caja de 45º muestra claramente la disposición de un cuadro de mandos de un viejo Corvette.

El tamaño es de 55 mm de ancho y 22mm de alto, con un primer movimiento ETA 2892, cuya reserva de marcha aparece en el cuadro. Un segundo movimiento manual es lo que anima a la función de los cilindros en movimiento, a través de una rueda y un piñón que trasmite la energía a un barrilete de carga manual. Se activa por un pistón o émbolo situado a la izquierda de la caja. Aparecerá en el 2011 y su producción será limitada a 100 unidades. Esperemos que no pase lo del V4

Más información

Rediseño de la correa del Juntor

Filed under: Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas enero 8, 2010 @ 5:40 pm


Cara anterior

Uno de los problemas que hemos tenido con el Juntor ha sido el diseño de la correa. Nos quedó muy gruesa, además de que los Shore A eran o muy blandos o muy duros, por lo que en estos momentos estamos detenidos en este asunto. Si bien la parte superior no ha sido modificada, además de que ajusta perfectamente a la caja con los pasadores, la parete inferior era demasiodo grnade y gruesa para la hebilla. La travilla no parecía potente.


Cara posterior

La cara posterior adapta ahora muy bien a la muñeca, con el canal que hemos hecho para que no se pegue en verano y dé molestias con el sudor.


Travilla

La travilla se ve ahora muy bien y potente. que se puede adaptar en toda la extensión de la correa.


Parte de la hebilla

Se ve muy bien centrada con el tamño ideal.
El problema es que este contratiempo nos va a detener el acabado del Juntor algún mes mas, pero cuando salga al mercado será perfecto.

Un saludo desde la Hora Española

Cuando lo virtual supera a lo real

Filed under: Etcétera — Gilberto Salas enero 6, 2010 @ 8:58 am


Render del V4 anterior


Foto real V4 anterior


Render del V4 posterior


Foto real posterior

Uno de los problemas que tenemos todos los fabricantes actualmente es que la mayoría de los productos que se introducen en el mercado ha pasado por una fase de prototipado conceptual, que además han sido presentados con rénderes que los simulan. Estas imágenes virtuales por ordenador, muestran la realidad muy aproximada de lo que va a ser la pieza en su realidad concreta. El problema es que los programas cada vez son más eficaces y los ingenieros mas hábiles en su trabajo, con lo cual a veces la ficción supera a la realidad. Eso es lo que ha pasado, a mi juicio, con el Tag HeuerV4 en que el reloj, al margen de su complicación y parecido a un motor, no transmite las mismas sensaciones que en su realidad virtual.

La serie de los V4 se ha limitado a 150 unidades de 70.000 euros cada una bajo pedido previo. Entonces, si este reloj no le gusta al cliente porque al tenerlo en su mano se siente defraudado, ¿hasta qué punto tiene el derecho de devolverlo si ya ha pagado una señal o lo ha pagado entero? Lo mismo sucedería con un Ferrari o un Bugatti o cualquier artículo de lujo, que lo que se vende son las emociones que trasmite el producto, por lo cual creo que si esas sensaciones no alcanzan al cliente, lo mejor es un cliente satisfecho antes que la publicidad negativa para un producto que ha sido tan conceptual, donde la realidad virtual ha superado a la realidad concreta.

Pienso que todos los fabricantes tenemos que tener en cuenta este problema y adelantarnos a esto. No creo que la solución sea pedir dinero por anticipado para que la producción esté asegurada, ya que puede ocurrir que se quiera devolver el producto y sentirse engañado por la virtualidad de lo que pretende ser real, al margen de la complicación técnica. Siempre es mejor que el cliente toque su producto y más si este vale tanto dinero, sea un Ferrari, un Bugatti o un Tag Heuer. Por ese motivo, hay que pensar muy bien qué solución es la mejor aprendiendo de lo que ha sucedido con el V4.

Os paso un enlace de un poseedor del reloj con sus fotos.

watchibiza Tag Heur

La realidad construida por los medios

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas enero 5, 2010 @ 10:27 am


Construcción

Toda la realidad es construida por los sistemas y subsistemas, sean sociales, culturales o individuales considerando a esta individualidad la del sujeto como un yo corporal. Se construye  una realidad a través del tiempo de cada unidad de un modo recíproco o de interacción con el medio como circunstancias, y estas en casi todos los casos depende de la información que proveen los medios de comunicación en la medida en que se esté imbuido dentro de ellos.  A partir de las ideas de Varela y Maturana, cuyo axioma es que “hacer es conocer y conocer es hacer”, donde la función como obra u operación parte de todos los sistemas que pueden auto organizarse, Luhman elabora su teoría sobre los sistemas sociales, donde la realidad de los sistemas es construida por los medios de comunicación.

Luhman explica que la realidad construida por los medios se debe a la presentación de sucesos, acontecimientos, eventos, artículos, ensayos, todo lo noticiable que ellos presentan, pero que a la vez se autoexcluyen diciendo que es la realidad que sucede en todos los campos, ya que los medios solo se encargan de trasmitir esa realidad. Con respecto a los sucesos, los medios enseñan una realidad donde la noticia tiene que ser leída por muchos dentro de la red. Por ejemplo, hoy aparece la noticia de que ocho agentes de la CIA han muerto por el estallido de una bomba adosada a un terrorista que era agente doble. La realidad construida es que los medios quieren señalar la legalidad moral de continuar una lucha contra el islamismo radical, pero en mi realidad es una invasión a una nación con un gobierno con la excusa de la libertad. La realidad que conocemos es la que nos enseñan los medios de comunicación, y por tanto, es la construida por ellos. No tenemos opción sobre esta realidad, ya que no tenemos más argumentos que la que nos muestran los titulares, que en muchos casos incluso son becarios que no tienen capacidad de análisis. La realidad de los becarios más que de los medios.

Bajos estas premisas donde la realidad es construida por el sistema, la realidad construida por la vecina del quinto es tan valiosa como la del sistema epistemológico de la ciencia. La vecina probablemente haya construido una realidad alrededor del “estebanismo”, que es una realidad llana, del pueblo, que surge del contacto y de los acontecimientos diarios de lo que le ocurre a la gente. En cambio, la realidad de los medios que son ideológicos, y lo son todos, será que hay crisis profunda o se está superando dependiendo si la noticia proviene de unos u otros. Si la realidad de lo que sucede alrededor indica que hay dos realidades, cuando lo noticiable supera nuestras fronteras, entonces las realidades pueden ser múltiples, la que nos ofrecen y la que extraemos por conclusión o por nuestra carga teórica.

Si la realidad es construida por los sistemas y estos pueden ser múltiples, esto implica que todo es real, lo que piensa mi vecina, la de Belén Esteban, la de los medios, la de los talibanes de Afganistán o la del pito del sereno. Ahora bien, esto tiene una ventaja, ya que si la realidad es un hacer el conocimiento supone que es funcional y puede ser funcional para cada sistema, subsistema o para cada yo mí mismo que de propio construya su propia realidad como un fin, interactuar para sobrevivir en el medio. Esta realidad se construye en base al tiempo, el tiempo del sistema o de mí mismo que de propio haciendo y conociendo voy desarrollando una función de intercambio de mensajes con el medio o las circunstancias. Por mi tiempo, puedo cambiar de consignas, de mensajes, de postulados y axiomas de acción, de hipótesis y teorías, para construir mi propia realidad, que es la realidad del yo mí mismo en relación al tiempo, el tiempo EXTático.

Un saludo desde la Hora Española

Los axiomas de la conciencia

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas enero 1, 2010 @ 8:43 am


Consignas

La subjetividad se convierte en sujeto en cuanto está sujetada. Esto se debe a que el individuo se le introduce una serie de consignas como axiomas por medio del poder. Esta idea procede de Foucault, pero si el poder proviene del intento de control social, en realidad, la sujeción o axiomatización por medio de consignas es una forma de dominio del tiempo estático sobre el extático. 

El poder de la axiomatización de la conciencia es conseguir que se rija por parámetros del tiempo inmóvil de la eternidad, por las ideas introyectadas como formas absolutas y necesarias, que rigen los modos de acción del sujeto/sujetado.  En cambio, la “teorización” de la conciencia supone comprender por ella misma, que los postulados en los que se basa no son axiomas sino hipótesis, y por tanto, postulados y consignas que cambian en cuanto el mismo sujeto es capaz de consignar y no de ser consignado. Es, por tanto, entender que la consigna es un axioma que cambia dependiendo del tiempo propio, del valor que se le proporcione para ser utilizado por el sujeto, ahora sujeto a su propio tiempo y no sujetado a la consigna de la eternidad.

Por ejemplo, desde temprana edad nos dirigimos por las reglas y consignas que nos enseñan nuestros padres y maestros según su cultura, para crear una identidad como sujeto individual. Responder a un nombre es la primera regla para ser sujeto y compartir el ser sujeto de un subsistema o una subjetividad. Durante el crecimiento, el número de reglas van aumentando en las que la mayoría se utilizan en defensa del yo corporal. “No hagas esto o aquello porque te quemarás o caerás”, “no toques lo otro”, “come todo”, “no te ensucies”, etc. El primer núcleo del yo es un manual de instrucciones para interactuar con la amenaza del medio que nos rodea y evitar de alguna manera el peligro que nos acecha.

Desde que se inician los estudios en el colegio hasta la universidad, continúa la adquisición de consignas de todo tipo. “Cree en Dios”, “Dios no existe”, “la base es el amor a los otros”, “hay que eliminar a los terroristas”, “el dinero lo es todo”, “el dinero no hace la felicidad, etc. Las consignas dependen del sistema social del que se está sujeto, creando una identidad entre el sujeto/sujetado a un subsistema rigiéndose por el tiempo del mismo. En la universidad las consignas son políticas, económicas, sociales, además de las debidas a los propios estudios de cada carrera. Los médicos introyectan formas y reglas para tratar a sus enfermos de un modo universal, los arquitectos construyen casas para que no se caigan según las reglas, los ingenieros usan sus programas mecánicamente y así todos o casi todos sin poner en duda lo que se enseña, es decir estar sujetado a cualquier tipo de consigna, regla, norma, medida o canon. Los consignadores explican que no hay tiempo para comprender las consignas y las reglas del porqué de ellas, y por tanto, solo hay que aplicarlas. Ortega explicaba que las consignas, él las llamaba convicciones o creencias son inherentes a la vida. Estas convicciones o consignas pertenecen en su mayoría al “otro”, al sistema o subsistema, ya que sencillamente las repetimos sin pensar que en realidad la mayoría son reglas de uso que han caído en desuso, y sobre todo en épocas de crisis, que son épocas de cambio.

El problema está en que la educación o introyección de las reglas se rigen por el tiempo del sistema y no del tiempo propio. Cuando se enseñan las consignas se explican como si fueran valores eternos, siendo cada una de ellas una idea platónica de verdad ontológica, ya que forman parte de un sistema de creencias de una realidad acotada. Pero las reglas son valores de uso, como bien decía Nietzsche, que en muchas ocasiones por su continua utilización se olvidan para qué servían. Las reglas que usábamos para funcionar a temprana edad, en muchas ocasiones han perdido su relieve y no recordamos su misión, pero se siguen utilizando por inercia, aunque no cumplan su papel.

La conclusión es que la función de la conciencia es más bien teórica que axiomática, es decir, proponer constantemente hipótesis y teorías, más que de postulados formales estáticos, que Popper diría falsables o mejor expuesto, el “todo vale” de Feyerabend con la inconmensurabilidad teorética. Si bien en muchos casos las reglas son inamovibles, ya que son defensas del yo corporal, “si tocas el fuego te quemarás” o responder al nombre propio, hay multitud de ellas que en la actualidad han perdido su valor de uso, las cuales están en revisión perpetua, y más cada año que transcurre donde el acúmulo de conocimiento, y por tanto, de normas nuevas es mayor. Ortega llama el hombre ensimismado, al que se mira a sí mismo para crear sus propias consignas y reglas, sus propias soluciones para interactuar con el medio cambiante y circunstancial. Es la forma de no estar sujeto a un sistema sino ser el propio sistema, que en realidad, es pensar a través del tiempo propio.

Un saludo desde la Hora Española