EXTático

AKGeneve, el reloj de Mr Spock

Filed under: Etcétera,Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas septiembre 30, 2009 @ 6:53 am

Arny Kapshitzer es un amante de la ciencia ficción y sobre todo de las serie Star Trek, que para los de nuestra generación se llamaba La conquista del espacio. Me encantaba ese teletransportador portátil que llevaban en las muñeca, que a la vez que se hablaba a través de él, te retornaba a la nave y era un arma, me imagino que maracaría la hora, en ese caso sideral. El caso es que AK ha diseñado el reloj que llevaría hoy en día Mr Spock una vez terminada su misión espacial y el Enterprise en el dique seco por la crisis.

La caja es casi la misma que ese artilugio trekki, fabricada en fibra de carbono con más de 30 tornillos solamente para ajustar todos los componentes. La corona consta de 20 piezas, con lo cual dicen los fabricantes que se necesitan 25 minutos para abrir la caja. El cristal es totalmente asimétrico, además de ser bastante pequeño, pero es lo que confiere la fidelidad a la forma “trekki”. La esfera y su lectura se realiza en un cilindro que recuerda más bien al Urwerk, que no deja de ser una gran complicación relojera. El movimiento es de 28.000 alternancias, automático con una masa oscilante de iridio con fibra de carbono. la correa es de caucho hipoalérgico con una hebilla patentada que se acopla perfectamente a la muñeca sin dañarla.

Creo que este reloj está dirigido al público americano, que es bastante fanático con este tipo de piezas. El reloj en sí me gusta bastante, su forma y su cosntrucción me parecen interesantes, auqnue me recuerdan mucho al Urwerk, que fue el primero en realizar una caja relativamente parecida. Si bien me sigue gustando la serie, no soy tan incondiconal para llevarlo. No obstante nuestra generación nunca sostuvo ese apelativo del trekki-friki.

AKGeneve

Miedo en el cuerpo

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas septiembre 29, 2009 @ 8:52 am

Fue Parménides el único filósofo que pensó la estabilidad pura, en que el movimiento, las cosas que nos rodean no eran seres, sino opiniones y creencias de los humanos para no percibir la verdadera esencia, el ser necesario, esférico y completo. El tiempo, el espacio, todo lo que vemos no era más que la expresión del lenguaje que se pensaba, es decir, que el ser era el pensamiento puro, fuera de la determinaciones. Con ello pretendía apartar lo más temido para el hombre que era la incertidumbre de la naturaleza, sus cambios, lo pavoroso y temido del hombre de poder llegar a ser. Por eso siempre tenemos la nostalgia de lo familiar, la necesidad de que no exista el cambio, que la vida siga igual como dice la canción.

Ese miedo a poder ser, que es la capacidad de la posibilidad en el hombre se convierte en el concepto de angustia de Kierkedgaard. Es la libertad para poder elegir el futuro lo que causa en la vida individual la angustia. La angustia dice Kierkedgaard no es por la desgracia de un tiempo ya pasado, sino en cuanto pueda repetirse  y hacerse futuro. Se vive en la angustia no por lo que se ha vivido, sino por la incertidumbre de la nada, de que algo que es una nada sea, de lo que pueda ocurrir. Por tanto, la angustia es el tiempo futuro. Para Parménides no existía ni el cambio ni el movimiento, ya que el ser solo era un pensar completo esférico, que en realidad liberaba de angustia a la gente. No existía porque no había futuro ni tiempo.

Desde Parménides el tiempo ha convivido con nosotros y por tanto la angustia de la posibilidad. No hay mejor expresión para definirla que la que explica la gente, “tener el miedo en el cuerpo”. Hoy en día cuando la vida es velocidad y cambio constante, no existe ningún tipo de estabilidad. Soñamos con la fijeza de nuestras costumbres, de nuestro entorno, de nuestra familia, pero ya ni eso se mantiene estable. Estable proviene del latín stare como verbo de existencia que significa estar de pie firmemente parado. La angustia y el miedo al futuro o a lo inestable, es parte consustancial de nuestro ser y de nuestro cuerpo. Ese miedo como un estado de alerta y de angustia constante lo llamamos estrés.

Desde que nacemos somos cambio y velocidad. Se necesitan tres años para que un niño madure sus vínculos afectivos con su madre y por tanto con los demás. La autoestima de un infante comienza con las relaciones del pecho materno dice Melanie Klein. Si un bebé actual alcanza a los tres meses de ubre, puede estar contento con esa pequeña dosis de carácter que le han dispensado. Si el vínculo ya no se puede establecer firmemente desde tan corta edad para ser efectivo sino variable, dice A. Lowen que la labilidad afectiva que existe en las generaciones actuales son propensas por ese motivo a la depresión. Se vive en la angustia crónica y ello se vive en el cuerpo irremediablemente.

Tener el miedo en el cuerpo es “ir con la lengua afuera”, otra gran frase de la filosofía de la gente. El estado de alerta del cuerpo es vivir en la incertidumbre de lo que acontezca en el futuro, “huyendo hacia adelante”. Es fácil observar como la mayoría manifiesta ese miedo en el cuerpo con una respiración ansiosa, diafragmática y entrecortada. El yo corporal, que es donde se manifiesta la dimensión temporal de nuestro propio tiempo, vive la nada del futuro, ya que para que el futuro sea tiempo, se tiene que convertir en pasado, vivirlo en presente y recordarlo en pasado, pero no vivir el futuro por la desgracia de un hecho pasado. El yo corporal asume una arqueología de respiración y contracción por el recuerdo de un hecho luctuoso de nuestro tiempo pasado, que permanece activo como esa angustia a la posibilidad de ser. Por ello, en estos tiempos de la velocidad, no es que exista una anamorfosis como diría Virilio, sino lo que se vive es el nihilismo atemporal, existe la nada sin tiempo, ya que el futuro es el no ser del individuo sin llegar a ser.

Es la sociedad del miedo en el cuerpo, del susto perpetuo, que se ve en la mirada esquiva, el jadeo crónico, los cuerpos contraídos, los vientres dilatados, la cabeza gacha y el lenguaje unas veces temeroso otras violento, que intenta ocultar el pavor perpetuo de lo que está por venir, la posibilidad de poder ser nosotros mismos, ser propietarios de nuestro tiempo, pasado, presente y futuro. Por eso dice Lowen que en los tiempos actuales hay una epidemia de depresión. Antes la estabilidad, el estar firme lo proporcionaba el pensar, después vinieron las ideas platónicas, la tradición, la religión, los ideales, pero lo que firmemente apoyaba el estar-estable, el estar firme existencial era la familia. Hoy en día hasta ese castillo de seguridad se ha derrumbado. Era el refugio contra la incertidumbre que acechaba a la existencia solitaria. Ya solamente permanece la fortaleza interior del adentro, del yo propio corporal, aunque es la primera vez que en occidente podemos oírnos y escucharnos a nosotros mismos antes que al Otro. Por eso hay que escuchar al cuerpo para encontrar el tiempo propio. (No sé por qué siempre acabo escribiendo posts un tanto mesiánicos, como un gurú del tiempo)

Un saludo desde la Hora Española

La responsabilidad de vivir

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas septiembre 27, 2009 @ 9:18 am


El sentido de la vida es mi propio tiempo

Vivir es un acontecimiento. Desde el punto de vista del tiempo objetivo y universal, vivir es lo que acontece a todo ser vivo, sus cambios, su evolución, nacer y morir, pero no existe una representación, es decir, desde el punto de vista esquemático, vivir no es una imagen a a la que se pueda dar un significado, sino más bien es un sentido, cuya expresión solo se puede intuir. Ese es el problema de los verbos en infinitivo, que a pesar de ser plenos de significación su semántica es un sentimiento. Aun así, el vivir tien dos caras de un mismo pliegue, el afuera y el adentro.

Del vivir del afuera, la mayoría de los filósofos han señalado diferentes teorías para explicar las corrientes cinemáticas de todo lo que acontece, pero desde que Anaximandro explicó que todo lo que hay se debe al tiempo y esto es una especie de lucha de contrarios regidos por un principio de indeterminación, la explicación de la naturaleza ha sido más bien para cuadrar esta gran idea filosófica. La naturaleza se definiría por la lucha de contrarios, cada uno de ellos pugnando por determinarse, pero regidos por un principio que salta el límite de la determinación en base al tiempo.

Schopenhauer expone su particular teoría de este tránsito de la naturaleza o de la vida cuando explica su concepto de la voluntad, que es una voluntad de vivir. La voluntad no tiene tiempo o más bien es un presente eterno y continuo. El tiempo pertenece al fenómeno o a las cosas que vemos, ya que son la objetivación de la naturaleza. Todos los seres inorgánicos y sobre todo los seres vivos  orgánicos son una manifestación de la voluntad, que es la voluntad de vivir. Pero ese vivir está desprovisto de sentido en cuanto que está fundamentado en el concepto objetivo de la voluntad, difícilmente captado por el individuo, a pesar de que, como explica Schopenhauer, el sujeto sea un principio de individuación de materia, espacio y tiempo. Existe un gran miedo dentro de la filosofía occidental a plantear el tema del individuo como fundamento de todo lo que existe por miedo a caer en el solipsismo, en el egoísmo o cualquier tipo de planteamiento que se aparte de la comprensión ontológica del afuera como objetivo universal, que en realidad es un ser colectivo. Esto implicaría que el vivir es únicamente lo social y el afuera, cuyo sentido sería vivir para los demás, pero la unidad individual se quedaría al margen. 

En el siglo pasado fue Ortega quien concedió una mayor importancia al individuo en relación a lo social. A pesar de que Husserl intenta revisar el pensamiento cartesiano del Yo y lo consigue, Ortega ya había planteado la dicotomía que existe entre el afuera y el adentro con su célebre frase “Yo soy yo y mis circunstancias”. El lenguaje fenomenológico de Husserl analiza el cogito cartesiano desde la primera persona del plural, pero el yo de Ortega se adapta a la física relativista del observador antes que nadie la expresara o por lo menos después de Descartes sin el universalismo ontológico de la res cogitans, hablando en primera persona del singular. Yo soy yo mismo junto con las circunstancias que me rodean y mis perspectivas propias sobre ello. Ortega dice que vivir es sentirse fatalmente forzado a ejercer la libertad, a decidir sobre las circunstancias que me rodean y ellas son el problema de la vida. Por tanto, vivir es una presentación de problemas y conllevan en sí mismo su solución como un problema matemático. En eso consiste la responsabilidad del vivir, en solucionar problemas.

Responsabilidad procede del latín respondere, cuya semántica implicaba dar respuesta a algo casi en términos jurídicos. La respuesta a una carta, a un contrato, a una consulta era vinculante a la presentación de algo. Por tanto, responder a la vida es dar respuesta ineludible a los problemas que expone, pero desde el punto de vista de mi yo personal y propio, que es como entiendo la vida o el vivir del adentro, y no vivir la vida de los otros sin miedo a que me digan egoísta. El egoísmo no tiene nada que ver con comprender que quien vive la vida no es la sociedad ni el otro ni ese ser colectivo, sino yo mismo con las circunstancias que me rodean y a las que debo dar respuesta a los problemas que me plantean. Eso es vivir mi vida y mi responsabilidad es responder a ella siempre hablando en primera persona del singular. ¿Y a qué es debido? Porque la única manera de entender la vida es comprenderlo desde mi punto de vista particular, que es la única manera en que se presenta el tiempo. Yo soy un yo era explicó Descartes y a partir de aquí, cualquier visión del afuera queda supeditada al adentro, cuyo ser es el yo de cada uno de nosotros convertido en tiempo. Solo faltaba el futuro, el cual posteriormente añadió Heidegger con su concepto del ser-ahí.

Si mi reponsabilidad de vivir es dar respuesta a los problemas que me plantean las circunstancias y la vida, cómo hago para ello. Según Ortega se necesita a la razón, de ahí su racio-vitalismo, pero la razón es discursiva y entiende de representaciones, proposiciones e imágenes, pero no de sentido. El sentido de la vida se intuye, lo intuimos, más bien lo intuyo yo mismo o por lo menos debería. Así que dar respuesta a los problemas de la vida depende más bien de la intuición que de la razón. Aunque no la menosprecio ni mucho menos, la intuición me permite conocer los problemas que verdaderamente valen la pena resolver, ya que muchos de ellos, como diría Bergson, están mal planteados y no interesa ni trazarlos

Por ejemplo, el problema de la vida eterna, el vivir para siempre, diría Bergson que está mal planteado. En primer lugar, la razón no tiene una respuesta discursiva para ello, ya que no hay una representación o imagen del más allá. Es una cuestión de fe. En segundo lugar, puede que la intuición me diera una respuesta pero ¿por qué plantear este problema del vivir del más allá cuando mi problema es vivir en el más acá? Por eso este es un problema mal planteado, lo cual significa que no es mi problema, el de mi yo propio con mis circunstancias. El dilema es dar respuesta a mis problemas del vivir cotidiano y la intuición solventa el qué y cómo debería de plantearlos. 

Si yo soy un era y el sentido de la vida es comprender y dar respuesta a los problemas que se me presentan como tiempo que soy, todos ellos estarán comprometidos con el tiempo, mi tiempo, el que ya ha pasado, está pasando y pasará. Las respuestas se vinculan a cómo tengo que calibrar el tiempo que me pertenece para dar respuesta a ellos. En eso consiste la responsabilidad de vivir, en resolver los problemas que me rodean en el tiempo que me pertenece, en el momento oportuno para cada circunstancia.

Un saludo desde la Hora Española

Molde en 3D para mecanizar de la correa del Juntor

Filed under: Ingeniería y Diseño,Nuevas tecnologías — Gilberto Salas septiembre 23, 2009 @ 3:17 pm


Molde en 3D

La empresa que nos fabrica la correa del Juntor nos acba de enviar unos archivos para comprobar si es correcta la aplicación que han hecho de los archivos que les mandamos en Innventor. Ha habido que modificar unas pequeñas partes de la virgülilla, pero han coseguido una fiabilidad máxima. Los acabados han sido suavizados ya que la máquina no permite realizar las tolerancias que mandamos. Aun así ha quedado muy bien.

A partir de esots archivos, ellos pasan a construir un molde de mecanizado en metal para inyectar el material sintético, que en nuestro caso es caucho de dos colores. O sea que el trabajo que tiene una correa nueva esbastante complejo, ya que hay que adaptar tood el diseño a la acaj que hemos construido. Una vez realizado el sólido en 3D, la factoría hace lo mismo con otro sólido en 3D en negativo, que una vez mecanizado va a  ser el molde que tengamos siempre a mano para todas las correas que queramos fabricar del Juntor.

Autodesk SketchBook Pro 2010

Filed under: Ingeniería y Diseño,Innovación permanente,Nuevas tecnologías — Gilberto Salas @ 8:21 am

Uno de los grandes problema que teníamos con el diseño a mano de los bocetos de los relojes, era la necesidad de realizar muchos de ellos para conseguir las diferentes líneas y trazos que proporcionaran la forma que nos gustaba. Una vez conseguido ello, lo cual nos podía llevar hasta 100 bocetos, el salto del papel al ordenador causaba cierta insatisfacción debida a que no se consegía un 100% de exactitud entre el boceto y el programa para sólidos en 3D a pesar del escáner. Además cada error en el trazado, la composición de las líneas de fuga, las perspectivas etc., suponían un boceto nuevo, lo cual era una vuelta a empezar con el papel.

El SketchBook Pro es un programa que permite dibujar un boceto a través de una pizarra electrónica en la pantalla del ordenador y por supuesto guardar todas las formas y trazos. Así el software permite dar el tamaño adecuado, reducirlo, cambiar las líneas de fuga, las perspectiva, un spray de luminosidad y degradado, etc. Con ello se consigue lo que no 100 o mil bocetos pueden realizar, cambiar y mejorar el dibujo al máximo, guardarlo y trasportarlo al Inventor para fabricar un sólido en 3D con una fiabilidad a la concepción del diseño de un 100%.

Ayer vi como lo utilizaba Alex y en muy poco tiempo consiguió lo que antes era bastante tedioso hacer, una correa del próximo modelo, el Motor, en sólo media hora. Hoy si él ve algún trazo a mejorar con abrir el archivo y cambiarlo conseguirá lo que antes era un boceto nuevo. Me imagino que el ahorro de papel también es una buena noticia para los mantenedores del medio ambiente.

Un saludo desde la Hora Española

Tela flexible para la carrocería de un BMW

Filed under: Ingeniería y Diseño,Innovación permanente — Gilberto Salas septiembre 22, 2009 @ 8:09 am

Confieso que hasta hace pocos días no tenía conocimiento de esta maravilla. Suelo estar informado de lo que acontece en el mundo del concept car, pero se me pasó por alto y eso que es del 2008. Pero a pesar de ello, no he dejado de sorprenderme cómo el diseño puede romper viejos axiomas en cada momento. La propuesta de BMW de sustituir las ya obsoletas carrocerías de metal, fibra de carbono o de vidrio por una de tela flexible me confirma que en el mundo del diseño siempre aparecerán ideas nuevas.

BMW llama a este concept-car GINA, que es el acrónimo en alemán de geometría de infinitas adapaciones o algo parecido. La carrocería se ha sustituido por una tela flexible, que es capaz de arrugar y tensar para adaptarse a las múltiples funciones del coche. Por ejemplo, los faros no se observan en la carrocería, pero se abre una brecha en el momento de ser utilizados, así como el alerón posterior según el tipo de conducción que se utilice. Lo que me gustaría saber son las propiedades físicas de la tela de recubrimiento, pero no he dado con ninguna fuente en intenet sobre ello. De todas formas, visonando el vídeo ya nos podemos hacer una idea de las prestaciones. Me pregunto cómo se podría adaptar esto a un reloj.

Un saludo desde la Hora Eapañola

EL sistema de hermeticidad del Juntor

Filed under: Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas septiembre 21, 2009 @ 8:31 am

El secreto para una buena hermeticidad está en el sistema de sellado entre el cristal, el O-Ring o junta tórica y las tolerancias. Un ingeniero industrial de Gijón, que está al tanto de nuestro trabajo en la fabricación de cajas y que trabaja en estanqueidad para bombas, nos explica varias cosas sobre ello. Está bastante relacionado con la Fundación Prodintec, que vale la pena echar un vistazo a su página web

-Tolerancias mínimas entre la caja, el cristal y la junta
-Cajas muy bien terminadas y pulidas
-Elastómeros duros (90 Shore A) o teflón en caso de que las tolerancias no se puedan ajustar tanto.

Nosotros hemos añadido algún factor a estos parámetros como por ejemplo el grosor del cristal de 4mm, el cálculo de los nichos según las normas para estanqueidad o la repisa para que apoye con un mínimo de tolerancia, además del biselado del cristal con un programa de elementos finitos para conseguir el máximo de resistencia y ajuste en el momento de la colocación. La tolerancia de la caja es de 0,04 mm que son las que usa la alta relojería suiza para sus cajas de relojes y demás elementos de relojería. Dice nuestro amigo de Gijón que consiguen soportar una presión de 800 Bares, que equivale aproximadamente a 800 ATM, es decir, 8.000 metros de presión estática. Nosotros nos hemos conformado con 20 ATM debido a que la corona no es roscada, ya que el fabricante nos asegura una estanquiedad de la misma de 20 ATM.

Un saludo desde la Hora Española

Asierra a la vieja

Filed under: Tecnologías del estar-bien — Gilberto Salas septiembre 20, 2009 @ 9:14 am


La vieja cuaresmera

En Puente Genil y algunas otras localidades existe una celebración los domingos de Cuaresma en que un muñeco de cartón y madera simula a una vieja con siete patas. Estas patas son el reloj de la Semana Santa que representan las siete subidas al calvario antes de la muerte de Jesús. Cada domingo de Cuaresma cada Corporación va aserrando la pata a la vieja con cánticos, saetas y toques de tambor. Dice JM Fericgla en Envejecer una antropología de la ancianidad, que este tipo de ceremonias es un modo en el que nuestra sociedad expulsa simbólicamente a la vejez.

En la sociedad actual la vejez y la ancianidad no se aceptan bajo ningún concepto. Se intenta ocultar el paso del tiempo “aserrando las patas de gallo” o la piel flácida, enmascarando estéticamente lo que el reloj interno no puede parar, que cada latido del corazón es una cercanía al destino final de cada uno. A nuestra ancianidad se les anima para que realicen actividades más propias de jóvenes que de viejos, con aquella excusa de sacar el niño que llevamos dentro, pero eso es más que aserrar a la vieja, destripar al muñeco para que salga un engendro, un niño que tiene cuerpo de anciano. Como esa labor es bastante dificultosa por el propio impedimento físico del mayor, la mayoría de las veces se pierde el sentido de la vida hundiéndose en la soledad de su propia casa o, lo que es más triste en la soledad de su propio cuerpo.

La realidad actual en nuestra sociedad española es que el Estado se hace cargo de las necesidades económicas de buena parte del colectivo anciano dentro de las pensiones de jubilación. No existe una integración de la ancianidad a la sociedad, ya que esta misma las siente como poco productiva, aunque gran parte de la sociedad española añora ese estado vegetativo de la ancianidad, sin responsabilidad ni trabajo, lo cual es bastante contradictorio. Explica Fericgla que el principal problema de la ancianidad en todas las sociedades es vivir el máximo tiempo posible, pero conservando en el seno de la colectividad los roles que dan sentido a la vida de la persona, citado textualmente. Lo que ocurre es que los roles en nuestra sociedad española del siglo XXI han cambiado y no se trata de ocupar unas necesidades sociales y colectivas sino de desarrollar al máximo la individualidad dentro de la misma sociedad para proporcionar al anciano un máximo de autonomía, y que el término “anciano” deje de ser casi peyorativo, para convertirse en un “experto en vivir” o como muchos amigos míos les gusta decir, en un “superviviente”.

Desde esta nueva posición más individualizada, el cerebro de cada individuo es el que ocupa un nuevo marco de importancia dentro de nuestra manera de percibir el reloj del propio tiempo inexorable que pasa. Este nuevo enfoque parte de una aceptación primeramente filosófica o existencial para entender lo que envejece se llama tránsito. En este tránsito nos vamos acercando cada vez más a la meta y por supuesto no se está tan fresco como al comienzo de la carrera. Por tanto hay que establecer unas normas de higiene temporal para alcanzar lo más lúcido posible a la meta, como un yo corporal único y completo.

Francisco Mora presenta unas cuantas tecnologías del estar-bien para que el tránsito sea individual y tranquilo en su libro El sueño de la inmortalidad, que bien se podría aplicar a nuestro Yo EXTático. Estas serían en líneas generales:

1. Restricción calórica y hábitos dietéticos saludables
2. Ejercicio físico aeróbico
3. Ejercicio mental
4. Viajar
5. Adaptarse a los cambios sociales
6. No vivir solo
7. No fumar
8. No sufrir estrés, con desesperanza
9. Tener un buen sueño en completa ausencia de cualquier estímulo luminoso
10. Evitar el “apagón emocional”
11. Dar sentido a la vida con agradecimiento
12. Alcanzar la felicidad, entendida ésta como ese punto de felicidad que se consigue cuando se está en el mundo sin necesidad de él
Fuente SINC

Quizá echo en falta un apartado más que es el trabajo entendido como lo presenté en el post que hablé sobre ello. Si se tiene un concepto de jubilación como fin de la etapa laboral, puede que en muchos individuos esto sea lo que otorgue un sentido a la vida. Si el trabajo se comprende no como un paso hacia la improductividad, que es la antesala de la ancianidad, sino más bien la actividad del vivir, se estará más preparado para aplicar los doce consejos que nos enseña F. Mora. Por eso es importante comprender el enfoque de que en realidad cada indididuo es portador de su propio tiempo y no el tiempo absoluto y medido de la sociedad, aunque se participe en ella.

Un saludo desde la Hora Española.

Diseño español en Londres

Filed under: Hora Española,Ingeniería y Diseño,Innovación permanente — Gilberto Salas septiembre 18, 2009 @ 7:26 am

A finales de este mes de septiembre en se podrá ver en londres una exposición sobre jóvenes diseñadores españoles Eyes On Spanish Design. La muestra será de nueve diseñadores jóvenes elegidos por el Intituto de la Juventud. Estos se han elegido debido al uso de materiales tradiconales con nuevas formas gráficas o innovación en el proceso de manufacturas. Quizá el único pero, y por decir algo, es que se concentra en el mundo del mueble, pero hay algunas formas verdaderamente sorprendentes.

La máquina que escribe el tiempo

Filed under: Etcétera — Gilberto Salas septiembre 17, 2009 @ 3:34 pm

Manuel Emch, presidente de la marca Jacket Droz, del que fuera el creador de aquellos autómatosa de los cuales ya hemos hablado en este blog, expusieron en Basel 2009 un nuevo autómata más acorde con los tiempos que corren, “La máquina que escribe el tiempo”. Este trabajo ha ocupado unos ocho años, construyendo un ingenio de 1200 componentes, 84 rodamientos, 50 levas y 9 correas de trasmisión. El resultado es que ese particular autómata del siglo XXI, consigue escribir en un papel la hora al pulsar un botón. Está construido en aluminio, fijado a unas pantallas de cristal líquido, que permiten oscurecer o ver claramente el mecanismo a placer del propietario.

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