EXTático

Yo soy yo y mis circunstancias

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas febrero 28, 2009 @ 9:24 am

Dice Merleau-Ponty que el Yo se forma por la presión del ser del mundo, como un pliegue de visibilidad y tactibilidad. Es decir, sobre una dicotomía de exterioridad, el ser del mundo, y de interioridad, el Yo, lo que prevalece o fundamenta la realidad es el plegado de lo externo en lo interno. Por eso, a la posmodernidad francesa le encanta explicar, que el Yo es el Otro, en referencia a este plegado de fuerzas externas sobre las internas. 

Ahora bien, si esto es posible en la filogénesis e incluso en la ontogénesis  inicial del Yo durante su proceso formativo, el resultado final es que el Yo modula una realidad individual, que muy bien expresa Ortega en Meditaciones del Quijote de 1914. En ese escrito, aparece por primera vez su frase más célebre de “Yo soy Yo y mis circunstancias”.  En cierta forma, comprendo lo que explican los posmodernistas franceses porque quién en España no ha escuchado esta frase y en cierta modo la ha hecho suya. Este pensamiento filósofico nos ha acompañado de alguna manera en nuestro desarrollo intelectual o formativo, ya que el mismo Ortega pretendía aumentar el nivel de interés de los españoles por la educación y el conocimiento, y esta frase es un modo de acercamiento a la cultura filosófica o general. De todas formas, el Yo es Yo, pero Yo mismo no del Otro, que es siempre lo que puede dar lugar a esos equívocos universales.

Dice Deleuze que los conceptos filosóficos pertenecen a una geografía. Así, los ingleses son prácticos desde Hume, los franceses contractuales desde Rouseau o los alemanes absolutos desde Hegel. De los españoles dice que somos figurativos por el culto al imaginario eclesiástico. Algo de este tipo de pensamiento habló Salvador de Madariaga donde los ingleses explicaba, eran prácticos y empiristas por su tradición, los franceses tenían un sentido de la inteligencia y el derecho y los españoles el concepto de la pasión y el honor. Madariaga lo llamaba el carácter nacional de un pueblo, lo que explica Deleuze como geofilosofía, que no es otra cosa que la presión de la exterioridad arquetípica que se pliega en una interioridad. Ahora bien, una interioridad que contiene una nueva realidad en el caso de lo territorial español.

No hay que ser un gran filósofo para entender esta frase en un simple grado de realidad. Otra cosa es que en el análisis metafísico se desgrane uno de los pensamientos más profundos del siglo XX. Así esta frase se compone de dos partes, la primera es Yo soy Yo. Este concepto es el de la autoconciencia reflexiva de Descartes, que posteriormente Fichte elevó a acción genética de la realidad, pero tanto uno como otro le retiraron el contenido de individualidad propia que tenía la idea, para dársela a un universal. En Descartes es una de las tres sustancias, la res cogitans y en Fichte se convierte en el Yo absoluto. De esa manera el Yo individual como enteramente de propio desaparece, incluso con la fenomenología de Husserl el Yo suele ser una tendencia universal a las cosas mismas.

La segunda parte de la frase va unida indeleblemente a la primera, ya que las circunstancias que rodean al Yo son parte de la formación del mismo, no su tendencia. La acción del Yo sobre lo circundante es de presión externa, como el pliegue merleaupontiano, pero a la vez de acción genética en la formación del Yo. La acción yoica es una construcción vital de la realidad, lo que posteriormente dará lugar al raciovitalismo. Esos “ismos”desgraciadamente derivan en la pérdida de la interpretación de la pureza individual que posee el sentido de la frase, la del propio Yo. 

Ahora bien, si hablamos de geofilosofía esta frase se acuña porque el español solo ha comprendido una relación individual con la frontera. En España se ha vivido durante ocho siglos pensando que existe una frontera próxima, variable e incierta, que rodeaba la integridad de cualquier Yo. Además de no existir un claro feudalismo, el Yo territorial se ha formado en la individualidad circunstancial. Así, este pensamiento solamente podía haber surgido en un territorio que tuviera plena conciencia de la interacción del Yo mismo como propio y la acción con lo circundante, la frontera, que forma parte indeleble de esa individualidad yoica singular.

 Por eso, no creo que haya que avergonzarse por explicar que cada uno es un individuo que enfatiza lo individual y su propia superviviencia. Ahora bien, esto no significa que todos los demás sean “los moros” o enemigos acérrimos del otro lado de la frontera. Ahora esa frontera es la convertibilidad, es decir, el límite aristótelico como la capacidad de transformación que tiene ese individuo para cambiar lo circundante y formar parte de él, su acción circunstancial. Ese es el concepto de presura, pero eso es otra historia.

Un saludo desde la Hora Española.

La riqueza virtual

Filed under: Etcétera — Gilberto Salas febrero 26, 2009 @ 9:28 am

Dice Paul Krugman en un artículo en El País que muchos americanos que se creían ricos viendo sus extractos de las cuentas bancarias, se han dado cuenta de la realidad de su riqueza cuando se ha destapado el asunto de Madoff, ya que no solo ha sido ese problema sino todo el conglomerado que aglutina los fondos financieros. Más o menos explica P. Krugman que muchos americanos gastaban en relación a esa creencia virtual, endeudándose por encima de la rentabilidad del fondo financiero. Conociendo el verdadero valor de sus fondos, muchos se han encontrado que las deudas superan sus rentas, con lo cual tienen problemas de liquidez de alguna u otra forma.

Este problema, como siempre, me ha hecho reflexionar sobre el tiempo de la riqueza o de lo que creemos que es.  En principio, la riqueza de las familias es ese excedente económico que producimos, atesoramos, ahorramos y guardamos con el fin de sentirnos estables y protegidos para cualquier incertidumbre, para rentabilizarla o para disfrutarla. Ahora bien, este concepto de la riqueza es excesivamente virtual ya que nos han hecho creer que es como el milagro de los panes y los peces, que se multiplica. Por ejemplo, muchas familias que vendieron sus propiedades hace mucho años buscando una rentabilidad, metiendo su riqueza en el banco con la creencia de que esa riqueza se iría multiplicando indefinidamente, lo que han comprobado es que con el alargamiento de sus expectativas de vida, aquello que les parecía la panacea, ahora ya no es más que algo simbólico.

El tiempo devalúa todo tipo de riqueza virtual, que es el papel electrónico y que se supone que es el dinero. Por ese motivo, nuestro sentido común nos indica que es una estupidez ahorrar, ya que si bien no somos conscientes de que en todas las familias hemos sentido las consecuencias de la devaluación de la riqueza virtual, sí que nos hemos dado cuenta de la esterilidad del ahorro. Así, bajo este punto de vista y con un gran sentido común, las familias han decidido no ahorrar, salvo para seguir pagando a ese otro ente virtual, que es el Estado, con la esperanza de que ese papel electrónico, ahora llamado pensión, nos sea devuelta algún día.

Entonces, nuestro excedente o nuestros efectivos, pasan a formar parte de ese ente virtual en forma de fondos de pensiones, que de alguna manera nos rentabilizará nuestro futuro. Es un milagro de los panes y los peces que se da en una población que cada vez más alarga su expectativa de vida. Así, con un pequeño ahorro de esa parte de nuestra riqueza en forma de prestación a la seguridad social y con una cotización de 15 años, se puede producir ese milagro. Esto consiste en que se pueda recibir mucho más de lo que se ha dado, ya que estas prestaciones, vendrán en forma de cobros de las pensiones o de seguros de enfermedad y medicinas. Si una persona se jubila a los sesenta, puede vivir hasta los noventa muy fácilmente, con lo que con quince años de cotización recibirá no solamente el doble de años de prestaciones sino todo lo que conlleva en especie.

Después de exponer esto, todavía no sé dónde está la “madofficación” o la estafa piramidal. Así que pienso que el mejor fondo de inversión es alargar al máximo mi vida laboral, preocupándome por mi salud sin poner fecha de caducidad a mi capacidad de trabajo. La estabilidad de mi futuro está en el presente, que es mantener mi salud, mi Yo individual y propio, sin pensar en jubilaciones. El mejor ahorro es el trabajo, la acción y la innovación permanente. En consecuencia, no sé que es más virtual si esos fondos de pensiones que tengo en el banco o en el ente llamado Estado, que en realidad es papel electrónico o mi capacidad de trabajo, que incluye la potencia de seguir produciendo cosas durante toda la vida, y por supuesto, riqueza.

Un saludo desde la Hora Española.

Momentos estelares de la filosofía. El Yo

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas febrero 25, 2009 @ 9:03 am

Con razón dice Derrida que el ser es el texto, ya que todos los momentos estelares del pensamiento humano han permanecido reflejados en líneas escritas. Además, incluso estas líneas escritas se pueden interpretar de muchas maneras, lo cual indica que el texto está vivo y contiene muchas realidades. Por eso, desde mi punto de vista el momento estelar de mayor envergadura en la filosofía en estos dos mil años después de Cristo ha sido el descubrimiento del Yo.

Anteriormente a que apareciera el concepto del Yo por Descartes se entendía que todas las cosas o eran eternas en su sustancia, como decían los griegos o habían sido creadas, pero el hombre formaba parte de ese conglomerado, donde se meditaba sobre su esencia eterna, sobre su potencia o su acto, su alma o su relación con la sustancia divina. Aunque se hablaba o se conocía la primera persona, el fundamento de lo que existía no le pertenecía.

Descartes, según cuenta en sus Meditaciones Metafísicas, cuando se encuentra dispuesto a filosofar después de una vida llena de verdades y mentiras, empieza un proceso de exégesis propia para interpretar el primer principio de conocimiento, sobre todo lo que existe. Durante su primera meditación va llegando a la conclusión de que todo lo que ve, recuerda, conoce, sus sentidos, sensaciones, su cuerpo, las mentes, todo ello es una nada que le rodea hasta alcanzar la pregunta ¿yo no soy entonces? A ello contesta que si él tiene algo seguro es que Yo era (J´etais). Este es el texto del momento estelar de la filosofía, cuando Descartes descubre en la segunda meditación metafísica el yo del tiempo pasado “Me he convencido que no hay nada en el mundo; pero ¿me he convencido de que yo no soy?, Ahora bien si de algo no dudo es de que ciertamente yo era” Sublime

Todo el pensamiento occidental ha interpretado las Meditaciones como el descubrimiento del Yo pienso, pero en realidad lo que antes descubre Descartes es el Yo era, es decir, que Yo como lo primero que soy es tiempo, tiempo pasado pero tiempo. El primer pensamiento estelar de Descartes en relación a una primera persona de propio como René Descartes, no es un Yo pienso como creen todos los filósofos, sino que es un Yo era, el segundo extasis del tiempo, el pasado. El Yo es pasado que se hace presente cuando se piensa y por tanto el Yo singular de cada uno primeramente es tiempo pasado del segundo éxtasis de la temporalidad EXTática, que esbozará Heidegger en todo su contexto cuando introduce el futuro, el primer éxtasis.

El problema es que este Yo singular, propio, individual y temporalmente esencial, ha tenido muy mala prensa entre los filósofos, ya que da pie a interpretaciones sobre el egoísmo o el individualismo que ponen en duda, más que el concepto metafísico, el concepto moral. Un Yo es individual y egoísta, y por tanto, no piensa en los otros. Es solipsista, no es colectivo, no está con los otros. Es decir, confunden las razones morales o los prejuicios con la esencia metafísica del tiempo. Así, en realidad el tiempo es el Yo, que se manifiesta como pasado en el Yo era y como presente en el Yo soy. Heidegger cierra el círculo con el Yo seré.

Mi recorrido en la historia de los conceptos filosóficos me ha pasado lo mismo que cuando estudiaba medicina, que todas las enfermedades las tenía, así como todos los conceptos los hacía míos. Es decir, si estudiaba a Hume, era un empírico, si leía a Platón era un idealista, si leía a Heráclito todo cambiaba. Con mis estudios sobre Deleuze, intenté apartar la idea de sujeto y de Yo a través de su pensamiento o por lo menos establecer una dialéctica interior con el Yo. Después de este largo recorrido siempre me ha quedado el Yo y este como tiempo antes que pensamiento o por lo menos conjuntamente como sería el Yo recíproco de Fichte, que piensa sobre sí mismo y lo que piensa es memoria y tiempo.

La conclusión es que EXTático se basa en el Yo individual que entiende su tiempo como propio y singular, su proyecto de vida. Por este motivo, me parecía muy importante explicar por qué motivo lo entendemos así y de dónde procede la importancia que le damos.

Un saludo desde la Hora Española.

Grados de realidad

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas febrero 23, 2009 @ 10:05 am

Desde Parménides hasta ahora la mayoría de los filósofos han tenido su particular forma de ver la realidad. Para Parménides la realidad era la verdad de la diosa, que era esa realidad inmutable del ser esférico. Platón con su alegoría de la caverna explicó una gradación de la realidad, donde los hombres que estaban en la caverna miraban solo sombras de la realidad, mientras los que salían a la luz del sol y comprendían la realidad de las ideas alcanzaban el mayor grado de conocimiento de la realidad. Duns Escoto con los grados metafísicos de la composición de la última forma, Descartes con sus grados de conocimiento a partir del Yo soy o Kant con la magnitud intensiva de las anticipaciones de la percepción o Heidegger con la visión de la realidad del tiempo de la existencia auténtica han seguido los primeros pasos de los filósofos griegos para graduar la realidad.

Todos ellos lo que verdaderamente han explicado de una u otra forma es que la realidad es un camino, una travesía que realiza el pensamiento humano en la búsqueda del conocimiento. Por ello, muchas veces aparece el concepto de visión o de iluminación, que muchas veces aparece debido a una trascendencia divina o de alguna oscura revelación del que se forma parte por motivos sobrenaturales. Otras veces son nuevas percepciones paradigmáticas para el conocimiento de una nueva ciencia, que nos introducirá en una nueva explicación científica. Ahora bien, la mayoría de las veces este concepto de la gradación de la realidad es escalonado y sucesivo, es decir, se aumenta el conocimiento porque se atraviesan sucesivas etapas, que se van dejando atrás conforme sucede el tiempo.

Para Aristóteles el tiempo era circular y el tiempo de las acciones humanas se pensaban circularmente. El hombre como un universal entendía que todas las cosas incluidas él mismo nacían y morían cíclicamente, es decir, que el tiempo era como una esfera circular donde las mismas acciones humanas se pensaban así. De esa forma, cada acción que se realizaba no se entendía de una manera sucesiva de conocimiento sino que implicaba el futuro que se hacía pasado en el presente, lo que Heidegger llamó temporalidad EXTática y nosotros la accción EXTática. El problema es que Aristóteles no sabía nada del Yo, hasta que Descartes lo encontró relacionado con el éxtasis del pasado y Heidegger lo relacionó con el futuro en su ser-ahí, lo que llamamos el Yo EXTático.

Así, la realidad puede ser todo eso que explican los filósofos y algo más, pero la nuestra es la de nuestro Yo propio que todos los días tiene que pensarla de algún modo y esta es la acción pensada circularmente, sin grados o trascendencias y visiones sobrenaturales, que aunque puedan ser pensadas, y por tanto, tener grados de realidad, la nuestra pertenece a cada acción pensada circularmente en el tiempo. Es decir, la realidad del Yo EXTático es cada acción que realiza que implica los tres éxtasis del tiempo, futuro, pasado y presente, que forman el círculo de una esfera, que se va llenando de acciones circulares. Por ejemplo, cada decisión que el yo propio mío que es mi nombre Gilberto yo tomo, implica pensar lo que voy a hacer, futuro, con la experiencia o la memoria, pasado, para tomar una dirección en el ahora presente. Esta realidad del Yo de acción EXTática se apoya en el conocimiento por conceptos, que son los que utiliza el yo en su realidad activa temporo-circular. Ese ser parmenídeo que era una esfera inmóvil, ahora es un yo propio como una esfera por una parte estable, el nombre propio, por otra variable y móvil que la va llenando. En eso consiste el tiempo EXTático.

El futurismo es EXTático

Filed under: Concepto,EXTático — Gilberto Salas febrero 21, 2009 @ 9:42 am


Velocidad de G. Balla

Ayer hizo cien años desde que se inició el movimiento futurista con el manifiesto de Marinetti en Le Figaro. Las premisas de las que partía el futurismo eran hacia una ruptura con las estéticas y formas del pasado, deconstrucción o desktruction dirían Derrida y Heidegger, desde unas maneras un tanto provocativas. Este movimiento aglutinó diferentes campos del arte como la literatura, la poesía, la pintura, arquitectura o la escultura, pero en todas ellas se planeaba esa ruptura de formas con el pasado, para intentar captar la sensación de velocidad, que implicaba un cambio con la tradición y la memoria estética. Como todo movimiento provocativo el enfásis o la hipérbole que se manifiesta en sus signos definitorios como el ensalzamiento de la velocidad, pretende recalcar esa huida o despegue de la realidad de aquel entonces con una estética, cuya sensaciones dominantes eran las majestuosidad de lo estable, del principio y del fundamento. La realidad pasada como una memoria tradicional era la fijación de formas completas y perfectas, a lo que el futurismo intantaba deconstruir con su énfasis a la velocidad.

En realidad, lo que el futurismo introduce es la idea de que el tiempo no es solo pasado sino futuro, concepto que incorporará Heidegger en su Ser y Tiempo con el descubrimiento de la temporalidad EXtática. Por tanto, si del tiempo solo se valoraba el pasado, su estasis, y el presente porque el futuro casi estaba determinado, el futurismo introdujo la ruptura de formas de la tradición con el pasado a nivel consciente, ya que el cubismo ya había comenzado con esa fractura. Por otra parte, el intento de someter a la velocidad a la estética de formas detenidas era la expresión sinérgica del éxtasis del tiempo, pasado de la detención de la forma, presente el lienzo, futuro la sensación de movimiento en la pintura. En realidad, el futurismo fue la primera expresión de la temporalidad EXTática antes de que el mismo Heidegger la definiera a nivel filosófico.

A pesar de que desde este blog alguna vez hemos hecho una crítica a la velocidad en cuanto a la pérdida de formas como explica Virilio, es debido a una distonía temporal en cuanto comprensión o expresión del tiempo. Es decir, si el futurismo enfatizó uno de los éxtasis del tiempo fue para que el pensamiento de la memoria lo introdujera, para que consecuentemente encontrara esa sinergia de la circularidad del tiempo EXTático. Si hoy en día después del descubrimiento de las sinergias de la memoria, la velocidad y el ahora, cualquier megaéxtasis del tiempo es una fractura de esa temporalidad.

En EXTático nuestra deuda con el futurismo se encuentra en la idea de la esfera girada que intenta captar esa sensación de movimiento. En el futurismo para lograr esa sensación se realizan una serie de acciones consecutivas, como si fueran una serie de fotografías tomadas a gran velocidad y plasmadas consecutivamente, como el principio de la fotografía estraboscópica.  Nuestro concepto no solo es alcanzar la sensación de movimiento, sino percibir esa sensación en relación al tiempo, es decir, de imagen y cambio. Cuando miramos la esfera de un EXTático, sobre todo la del Momento Oportuno, se aprecia que la esfera gira con la visión de los números junto con la cruceta, que es la que le proporciona esa perspectiva de giro. Además, la memoria de la sensación estética de las otras esferas convencionales del pasado se encuentra fijada en nuestra imaginación. Esta tenderá a reposicionar a la esfera girada, intentando corregir ese pequeño desvarío, con lo cual, incluso la sensación de movimiento se convierte en acción, otro de nuestros conceptos de lo EXTático. En realidad, el futurismo forma parte de lo que nosotros llamamos el conceptualismo industrial.

Si este año vale la pena hacer una escapadita, ya que la crisis agobia, lo mejor sería un viaje por Milán para visitar la celebración que se ha empezado a realizar durante seis meses por el centenario de la irrupción del movimiento futurista. No sería mala idea .

Un saludo desde la Hora Española.

Efecto fotocromático del Juntor

Filed under: Concepto,Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas febrero 20, 2009 @ 1:10 pm


Juntor con el sol español (no se ve la esfera)

El efecto del Juntor sería más o menos esto, pero imaginároslo a la luz del día, ya que quedaría así. El cristal totalmente oscuro y la luminiscencia de la Superluminova. En la playa o a la luz del día de nuestro sol español, el cristal absorbe la luz de la Hora Española, y el efecto de la emisión de partículas continuaría con el cristal fotocromático.

Cuando entráramos a la oficina el cristal volvería a su estado natural y se vería completamente la esfera, mientras que la superluminova se iría cargando incluso con luz artificial. Esto de momento es teoría, pero tiene que realizarse en la práctica. Todo depende la la intensidad del pigmento y en principio los suizos de RC Trictec, que llevan lo de la Superluminova en Europa, porque la patente es made in japan, no han dicho que no habrá problema.

De todas formas, el Juntor se dará optativo con los dos cristales, zafiro, orgánico o los dos.

Con ganas de atrapar el sol español, un saludo EXTático 

Aplicación de la Superluminova

Filed under: Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas @ 11:30 am

La aplicación de Superluminova se realiza con una pluma estilográfica que permite una rápida aplicación de la pintura luminosa de lo que es posible, ya sea con pincel o de acero punto. Por un flujo continuo de suministro de la Superluminova, los puntos, signos o números pueden ser cubiertos con más regularidad. La presión necesaria para aplicar la pintura a través de la pluma se debe se  a una pequeña bomba eléctrica que proporciona una presión de hasta 0,3 ATM. El aire está correctamente dirigido con una válvula especial o dispensador. Si el aire comprimido ya está disponible, es decir, si se tiene aire comprimido en la oficina la presión se reduce por medio de una válvula de regulación que va de 0 a 3 ATM.

El polvo seco luminoso se mezcla en la proporción de 1:1 con un barniz especial para aplicarla con la pluma. La consistencia de la mezcla es correcta si se forman gotas gruesas. El barniz y el polvo seco y se mezcla de al menos 1 a 2 horas de antelación, y la pintura tiene que ser activada una vez más antes de la aplicación. Después de hacer la mezcla inicial, no se utilizará ningún licuante. La  boquilla transportadora y la boquilla se mantienen muy limpias. Con 2 a 4 gotas de pintura luminosa se introduce en la tobera de la  boquilla transportadora. Hay que mantener siempre la pluma con la punta hacia abajo, para evitar movimientos de la pintura en el interior del eje posterior.  

Este aparato es muy importante tenerlo en la oficina, ya que permite un servicio rápido de mantenimiento de la Superluminova. Además, como el diseño de la esfera y los prototipos los hacemos nosotros, se puede calibrar la luminiscencia necesaria por ejemplo para que los Juntores tengan esa luminiscencia a través del cristal fotocromático. Imaginaros en una playa española a las doce del mediodía y que alguien os pregunte la hora y que cone se pedazo de peluco que es el Juntor no se vea la esfera porque el cristal está totalmente oscuro y solo se vean los números en fosforito- Como este verano seguro que tendré mi Juntor haré fotos para el foro.

Un saludo desde la Hora Española.

Super-Luminova

Filed under: Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas febrero 18, 2009 @ 8:57 am


Diferentes colores de la Super-Luminova

Super-Luminova es una nueva generación de pigmentos fosforescentes de alto rendimiento con cualidades excepcionales diseñados para la alta relojería. Debido a su gran capacidad de almacenamiento de la mejora de la luz, estos nuevos pigmentos pueden dar resultados satisfactorios en la noche en los números de las esferas de reloj . Nosotros la hemos empezado a usar en el Juntor, que teóricamente brillará a través del cristal fotocromático. Esta semana colocaremos el cristal a ver cómo queda 

Composición   aluminato de estroncio

Propiedades físicas

Aspecto: polvo inodoro Tamaño de las partículas: 10 – 50 micras (típico) D50 20 micras / D100 50 micras Estabilidad química: muy buena (excepto agua) Excitación: 300 – 450 nm sol y la luz artificial PH: 10 (a 25 ° C en el agua) Emisión: 480 – 530 nm (azul / verde) Específicas de la densidad: 3,65 g/cm3. Estos pigmentos de depósitos tienen que estar lo suficientemente excitados o cargados con sol o luz artificial para mostrar su máximo rendimiento. Esta excitación y el posterior proceso pueden repetirse ilimitadas veces sin pérdida de eficacia. La luz de color depende en gran medida del espesor de la Super-LumiNova y el color del sustrato o de la capa base. Sólo una Super-LumiNova de unos 0,1 – 0,15 mm de espesor sobre un fondo blanco es suficiente para expresar sus propiedades físicas.  

Antes de la aplicación, la Super-Luminova tiene que ser mezclada en proporción adecuada con aglutinantes o barnices para lograr mejor adherencia, la resistencia y el brillo con buenos resultados. El método de aplicación es con una pluma estilográfica especial de la casa (luminizing) de boquilla estándar 0,20 Presión: 0,20 a 0,50 bares Secado a temperatura ambiente durante 30-60 minutos a máx. 80 ° C 

Propiedades técnicas Excelente resistencia a la luz y el envejecimiento, muy buena adherencia y flexibilidad y buena dureza En la Super-Luminova cualquier depósito se debe aplicar sobre un fondo blanco para garantizar una buena sombra y el color mejor luminosidad. La luminosidad alcanzable depende directamente del espesor de la capa de pigmento aplicada. Cuanto más gruesa más brillante.Espesor recomendado para la impresión serigráfica de 80 a 150 micras

Lucha por el reconocimiento

Filed under: Concepto — Gilberto Salas febrero 17, 2009 @ 8:53 pm

Hegel, en su Filosofía del espíritu esbozó una teoría que explicaba la historia desde el punto de vista de la lucha entre la conciencia de señorío y la de servidumbre. A este antagonismo se le ha entendido desde un punto de vista subjetivo o de yo individual, que mantenía una lucha entre sí, pero Hegel se refería a una conciencia absoluta que de un modo dialéctico se iba superando a sí misma. Si existían individuos que prevalecía una u otra conciencia, no dudaba de su carácter de persona. Así, las interpretaciones que se le han dado a esta doctrina han llevado a una tergiversación conceptual de fondo.

Quizá, la idea de Fukuyama con el fin de la historia y el último hombre, también presenta otro desajuste conceptual, donde el individuo megalotímico intenta superar la lucha de conciencias desde el punto de vista del aumento de riqueza. Aunque en base a la idea de Hegel de que la superación se debe a que el señor arriesga la vida en beneficio del siervo, Fukuyama explica que donde no hay riesgo de vida en el presente, hay deseo por adquirir una riqueza desmesurada.

En realidad, esta dialéctica de la historia la veo distorsionada. A mi juicio, lo único que ha pretendido el individuo a lo largo del tiempo es ser propietario de su vida, de su casa y del tiempo. Para Aristóteles eso era en lo que consistía ser un aristoi o un señor de la casa, ser por sí mismo propio. El siervo no tenía capacidad de decisión ni la mujer ni los hijos, solamente el señor. Hoy en día cuando todos somos señores y tenemos nuestros derechos, lo que queremos es ser propietarios, pero desgraciadamente no lo somos. En la actual crisis nos hemos dado cuenta que no somos propietarios de la casa, ni de la empresa ni de nuestros ahorros, ya que o los tiene el banco o nos lo ha birlado el Madoff de turno. Por tanto, solo nos queda nuestro tiempo, el tiempo de nosotros mismos que no nos lo pueden arrebatar, ya que es el tiempo de nuestra vida.

Por eso, lo importante es continuar desarrollando lo que nos gusta en nuestra actividad diaria o en otra, si ya no podemos seguir con lo que hacemos. De momento, nosotros a pesar de la crisis continuamos haciendo relojes. Así, nuestra lucha por el reconocimiento no es arriesgar la vida ni más riqueza, sino la vida propia, vivir nuestro tiempo, ya que esto no nos lo pueden arrebatar.

Un saludo desde la Hora Española.

Memoria de formas

Filed under: Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas febrero 13, 2009 @ 8:35 pm


Boceto B3 ESQUEMA-OVNI

Uno de los problemas que se tiene a la hora de diseñar un reloj, es la recurrencia inconsciente hacia las preferencias por unas formas, que han sido utilizadas con asiduidad. Cuando un diseñador novel coge el lápiz y empieza a dibujar las formas que se le ocurren, dejando que su mente navegue, dando rienda suelta a su imaginación, la tendencia con toda seguridad es trazar líneas que invariablemente recordarán a diseños que para él han tenido alguna significancia.

Existe la afirmación conocida en diseño, que no hay que mirar otras formas de los objetos a diseñar para impedir la posible contaminación de imágenes en la mente del diseñador. Esa idea podía ser cierta a principios de la era del diseño industrial, pero con la cantidad de nuevos artículos y la evolución que ha tenido esta modalidad en la influencia estética de nuestra era, es una auténtica falacia.

Por ese motivo, el diseñador tiene que adquirir una memoria de formas, que le permitan recordar trazos que conforme surjan en su imaginación y le recuerden a formas ya vista, pueda variar en un pequeño sentido hacia otra línea de fuga o perspectiva, que dé origen a una nueva todavía no presentada a la estética industrial.

Un ejemplo que muchas veces explico es la similitud de los trazos y perspectivas entre un Citroen X-Sara y un Mercedes C-Sport. Si bien en una primera mirada apreciamos una gran semejanza de líneas, en la vista detenida de los trazos del primero observamso que son un poco más redondos que en el segundo. Las líneas de fuga del C-Sport son más dispersas y a la vez más armónicas, ofreciendo un diseño que difícilmente se puede superar, incluso con el nuevo modelo. En este la modificación solamente de los faros ha alterado el diseño pareciendo otro modelo, más sobrio pero menos deportivo.

En un reloj, el diseño no es solamente la caja o la esfera, sino todos los elementos que integran la estética conjunta de lo que va a ser el objeto final. Una caja a la que se le incorpora una esfera que recuerda a algún reloj muy conocido perderá todo su encanto por esa transformación. Por ello mismo, el diseñador siempre tiene que trabajar la deconstrucción de la forma, es decir, destruir sus propias formas y recuerdos de ellas para crear otras nuevas, desde esa perspectiva conjunta que es el nuevo reloj. Sencillamente, no es coger un lápiz y empezar a dibujar, ni tampoco experiencia. Es un trabajo de deconstrucción de formas, que es, según Derrida partiendo de la idea de Heidegger, la destrucción del tiempo.

Next Page >>>