EXTático

¿Influyen los estereotipos en el valor de una marca?

Filed under: Hora Española — Gilberto Salas mayo 31, 2008 @ 9:05 pm

Pues no, así de claro empiezo el post cuando me refiero a la marca “España” o de nacionalidad que se juzga por estereotipos. Si eso fuera cierto no existiría un mercado exterior, pero de ningún país. El problema es que nos hemos creído la leyenda negra hasta en el mercado. Por eso, preferimos, lamentablemente, enmascarar con nombres extranjeros nuestras compañías, para dar lugar a equívocos de un modo consciente y orientado a tal efecto. Por ejemplo, las marcas de moda son muy dadas a tal estrategia, donde vemos a Pull and Bear, Massimo Duti etc., y no pararíamos de nombrar. Es decir, las mismas empresas españolas se creen que diseñamos mal, que no trabajamos, que nuestros productos se tienen que vender baratos, que no tenemos tecnología, que somos un país de servicios exclusivamente. Y todo por creer que así vamos a conseguir más cuota de mercado. Por eso, tal como hicieron nuestros competidores en épocas anteriores, que se encargaron de minar nuestra imagen creando estereotipos como los de violentos, orgullosos, dogmáticos, groseros, machistas, conquistadores, ignorantes, perezosos, católicos intransigentes, incultos, etc. y muchos etc., es lo que está sucediendo con el mercado. Es muy fácil extender esos estereotipos a través de la entrecomillada marca “España” para hacer uso de ellos y minar la moral de los posibles competidores, es decir, a nosotros. Por ejemplo, si alguien quiere hacer relojes de lujo, le aconsejarán los propios españoles, que se han tragado la leyenda negra, que se vaya a Suiza y fabrique un swiss made, ya que no va a conseguir nada, porque lo español de lujo no se vende y menos un reloj. Y encima no son listos los suizos, ya que sabiendo esto aumentan las cuotas para establecer el swiss made con el 80% de los elementos de origen suizo, con lo que se quedan con casi todo el monopolio. Lo que pasa es que a veces ese españolito de a pie tiene más moral que el alcoyano y quiere rematar el balón de cabeza pero en la portería del Gèneve. Pero a lo que íbamos con los estereotipos, os contaré una anécdota de hace muchos años que nos ocurrió a Susa y a mí.

Cuando vino mi hermano de Venezuela, después de pasar algunos años por allí, tenía una mentalidad muy estereotipada de lo americano. Cuando lo vi después de ese lapso empezó a espetar contra todo lo made in USA. Que si el imperialismo americano, que si las multinacionales, que si son unos incultos, que si en el fondo son unos racistas, que si son como niños, que si son unos opresores, que si solo saben hacer hamburguesas y nos quieren colonizar a base de Ketchup. Después de aquella diatriba anti imperialista y habernos dejado a Susa y a mí traspuestos nos preguntó dónde estaba el Mc Donald más cercano.    😯

Si hiciéramos casos a los estereotipos en la marca de un país no compraríamos a los ingleses por holligans, a los franceses por chauvinistas, a los alemanes por nazis o a los italianos por mafiosos. Lejos de juzgar los productos por la marca relativa a un país, los consumidores cada vez quieren novedades vengan de donde vengan, ya que están mejor informados. ¿ O es que vosotros no os acordáis que hace unos añitos cuando veíamos el “made in japan” en un radiocasette era peor que decir que era chino”? Y cómo se reían los americanos de sus primeros coches que hasta tenían rasgos amarillos, y ahora les han comido el mercado. ¿Por qué? Sencillamente porque ellos han obviado todos sus estereotipos y han creído en ellos mismos. No tenían tecnología y la consiguieron. No tenían diseño y lo consiguieron. Han hecho del made in Japan, de un país que era feudal hasta hace muy poco, cosa que en España no ocurrió nunca, sea considerado por sus productos y no por sus estereotipos. Hasta yo, que siempre he intentado no comprar nada japonés por principios, ya tengo mi cámara y mi ordenador con el sello del sol naciente.

Uno de mis sueños sería ir a la mejor empresa suiza de movimientos, que nos lo diseñaran, fabricaran todas las piezas, bajo la dirección de Alex, nuestro ingeniero, los maestros de La Merced y yo, y cuando fueran a grabar el swiss made con todos sus parámetros de calidad, les dijese que no, que pongan HORA ESPAÑOLA, que para algo hemos sido nosotros los que hemos “manufacturado” la idea. Y encima tener una cámara japonesa para inmortalizar el rostro de incredulidad que se les quedaría.

Bueno amigos, como mi viaje a Suiza está próximo, tengo que defender nuestra idiosincrasia y me parece que estoy en la frontera, luchando en soledad contra el moro. Pero eso es lo que me estimula. Así que un saludo EXTático a todos

El tiempo de la Hora española como concepto

Filed under: Concepto,Filosofía,Hora Española — Gilberto Salas @ 9:22 am


Ayer dijimos que el español no concibió el tiempo jurídico en cuanto no lo había hipotecado a un señor feudal, lo cual favoreció el proyecto de vida que se perfilaba con el tiempo propio. Esto proporcionaba al español una singular idiosincrasia, el espíritu de la frontera, de la cual ya hemos hablado en alguna ocasión. En realidad, el español en sí, en sus afectos interiores-exteriores es un colono en cuanto quiere ser propietario de su tierra de su vivienda, pero ha perdido ese espíritu autónomo y aventurero que conformaba el alma durante los tiempos de la reconquista. Tantos años de lucha para recobrar un territorio, sea de donde sea, nos ha dejado exhaustos y lo único que se pretende es la estabilidad, como ya decíamos en alguna parte con aquello del estanco.

De todas formas, el carácter del tiempo propio todavía lo mantenemos y por ahí está la esperanza de nuestro pueblo, al margen de nacionalidades y lenguas, es decir, el concepto de la hora española. Entonces, partiendo de la base de que en España no existió un feudalismo que propiciara el vasallaje y que la idea de castas era más bien relativa en cuanto se pergeñaban para la misión de la reconquista, los poderes absolutos como la Monarquía y la Iglesia se relativizaban en relación al pueblo, es decir, existía una franja que separaba dos realidades temporales. Si la Iglesia tenía su tiempo monacal, del que ya hemos hablado, y la corte elaboraba un tiempo de sus labores de estado, no así el pueblo que en su mayoría estaba compuesto por dos tercios del sector servicios y un tercio del sector agrícola. Sorprenden estos datos extraídos de P. Anderson de El Estado absolutista, donde explica que en España, debido a la afluencia del oro de las colonias en el siglo XVI y XVII, se constituyó un crecimiento desproporcionado del sector servicio en detrimento del sector agrícola.  En el sector servicio o terciario no existía el tiempo de la medición sino el tiempo de la flexibilidad, ya que cualquier viajero y por el estado de las comunicaciones en España sufría una odisea alcanzar su destino, por lo agreste de la orografía. Además esto suponía un tiempo de espera amplio, y por lo tanto un tiempo relacional, donde los viajeros conversaban ampliamente y se formaban relaciones en base a la filia hispana. Así, aquel afecto de sentir el tiempo como propio del colonizador, se terminó de forjar en las fondas, ventas y hospederías de nuestro territorio español. Creo que todos los españoles de cualquier signo, nacionalidad o lenguaje hemos querido montar un bar y yo todavía lo pienso. De hecho el stand de Baselworld que queremos montar en Basilea va a ser una de estas fondas con jabuguito, tintorro y pan amb tomaca. No sé si venderemos relojes, pero que se van a enterar de lo que es la hora española, de eso sí que estoy seguro.

Digamos que los arquetipos o afectos del tiempo de la hora española son, tiempo propio, marcada idea de propiedad, improvisación, ausencia de castas y cierto espíritu anarquista o por lo menos no estar de acuerdo con los poderes absolutos, tendencia al sector servicio en lugar de la producción de ahí nuestro innato espíritu diligente y servicial, flexibilidad en el concepto del tiempo, uso de la intución mas que de la razón lógica, imaginación en la solución de los problemas. Así todos estos afectos se forman en un territorio que están debajo o dentro de lo que podemos llamar el concepto de la hora española, conteniendo una realidad que da forma a esta noción común en todos los habitantes de nuestra querida España. Por eso, me produce mucha gracia observar que todos estos afectos subyacen en todas, absolutamente todas las gentes que pueblan esta piel de toro, al margen de lo político e ideológico. Si algo verdaderamente nos une es este concepto del tiempo como es la hora española que ha devenido histórico a través de la síntesis de estos afectos comunes que contienen una realidad exterior-interior.  

De todas formas, si queréis profundizar en el concepto filosófico de la Hora española os paso el enlace del blog del surfista, donde hay varios posts sobre esta noción.

Creo que con estos dos posts hemos añadido algo más al concepto de Hora española. Así que vamos a dejar aquí el asunto, ya que el lunes nos vamos a Laussane Susa y yo a la feria que allí se realiza. Por lo tanto, mañana os paso el enlace y mas o menos os explico de qué va. Entonces, hasta mañana amigos EXTátic@s

El concepto del tiempo jurídico.

Filed under: Concepto,Filosofía,Hora Española — Gilberto Salas mayo 30, 2008 @ 8:56 am


Hoy empiezo una serie de post relacionados entre sí para esclarecer el origen de lo que llamamos la Hora española y por tanto la noción que tiene el español en referencia al tiempo propio.

El concepto del tiempo jurídico aparece en Europa en el siglo IX con el feudalismo. Cuando se establece la servidumbre de los campesinos a los señores y sus tierras dejan de pertenercerles, asimismo pierden su movilidad jurídica, hipotecados por una especie de intercambio con la pérdida de la libertad jurídica. Así, el campesino o siervo de la gleba cedía su tiempo a los caprichos de un señor feudal, que le proporcionaba parte del cultivo de esas tierras y un lugar para vivir. Es decir, el señor se convertía en propietario del tiempo del campesino y este se dejaba guiar y determinar por los dictados del señor feudal, cediendo todo su proyecto de vida e incluso el de sus descendientes y por tanto de su propio tiempo. El resultado de esta transacción fue que el campesino y prácticamente la mayor parte de la población, no concebían que ellos pudieran administrar su vida, su temporalidad. A esta noción habría que añadirle el tiempo lábil-afectivo que describe Bloch en La sociedad feudal, pero eso lo dejo para otro post, que también influyó en la necesidad de protección e intercambio jurídico del siervo de la gleba.

Lo que ocurrió en España es que no hubo feudalismo, salvo en Cataluña y este fue bastante laxo. El motivo fue que mientras en Europa se establecían los feudos y el tiempo hipotecado al señor feudal, en nuestra península se estaba librando una batalla de recuperación del territorio y a la vez de repoblación. De esa forma, no existió una relación amo-esclavo de Hegel en España como explicaría C Sánchez Albornoz, sino un regimen de presuras y behetrías donde el colono era dueño de sus tierras y, a lo sumo elegía al señor que quería recibir protección, pero respetando su integridad temporal y proyectiva. Así, predominaban los campesinos libres que no ofrecían vasallaje a ningún señor, que implicaba unos riesgos para el repoblador debido a la incertidumbre de la frontera, pero a la vez proporcionaba un pensamiento de libertad y propiedad territorial, que actualmente todavía se refleja en nuestros arquetipos colectivos. Al español no nos gusta que nos manden y nos dominen, a la vez que tenemos un sentido de la propiedad mucho mayor que nuestros vecinos europeos. Por eso nuestra velada antipatía por el jefe y la necesidad primordial de tener una vivienda en propiedad, nuestra presura.

Otra idea que propone C. Sánchez Albornoz es la ausencia de castas, ya que hidalgos, monjes, infanzones tenían la única misión de ser soldados en su lucha contra el invasor. Esta idea también me parece acertada por el sentido arquetípico de la sociedad española de ese trato familiar que nos damos todos, sin jerarquías ni vasallaje formal. Si lo hubo alguna vez fue por un intento de jerarquizar la sociedad con los Don, pero que fácilmente ha desaparecido porque nunca arraigo un espíritu de castas en el alma española.

Entonces, lo que verdaderamente une a todos los habitantes de nuestra tierra no es un idioma, una tierra o una historia común, sino nuestro concepto del tiempo propio, la hora española, a diferencia del tiempo hipotecado o jurídico de nuestros vecinos europeos. Así les ha sido muy fácil introducirse en el tiempo cronometrado y taylorista de la sociedad industrial,mientras que nosotros soportamos esas depresiones por la contradicción del tiempo propio con el tiempo medido, rígido, hipotecado, jurídico de nuestro horario laboral.

Seguiré hablando de esto durante unos cuantos post. Así que hasta mañana amigos EXTátic@s

Por qué hago relojes

Filed under: Concepto — Gilberto Salas mayo 28, 2008 @ 8:18 am


Me gustaría contestar a esta pregunta diciendo que si mi abuelito me enseñó la profesión en un valle perdido del norte de España o que yo era un fiera de la ingeniería y arreglaba los relojes a mi padre. Alguna vez he estado tentado en decirlo, ya que todo el mundo me pedía una historia, pero ni conocí a mi abuelo y lo más parecido a un reloj que yo he trasteado en mi infancia ha sido el Meccano.

De todas formas, nada surge porque sí. En mi caso ha sido por un cúmulo de circunstancias, que han confluido en un momento oportuno. Creo que ahora estoy en condiciones de contestar a esta pregunta rememorando el tiempo pasado, que forma parte de mi tiempo EXTático.

Lo que recuerdo en primer lugar es un interés en las respuestas metafísicas desde muy muy pequeño. Recuerdo preguntarle a mi padre por qué moríamos, ya que pensaba que los niños sí que morían pero los padres vivían para siempre. Recuerdo también interesarme por la idea de Dios y la eternidad e intentaba imaginármela, pero nunca conseguía ni un atisbo de ella. Es decir, todo lo que implicaba un tiempo en relación a mí o a lo que me rodeaba siempre me ha preocupado, hasta tal punto que estudié la licenciatura de Filosofía y el doctorado. Todavía sigo con ello participando en varias sociedades como la SIFG (sociedad ibérica de filosofía griega) y en el blog del surfista.

Por otra parte, la vena industrial también me ha apasionado. Me encantaba construir maquetas de aviones de la II guerra mundial y tenía toda la coleción de la Revel, ensamblada con toda la meticulosidad que podía ofrecer un niño de 11-12 años. Lo del Meccano coincidió por aquellas fechas. Asimismo recuerdo la pasión por el motor de explosión. Me encantaba dibujar y comprender los cuatro tiempos de su funcionamiento, y ya en aquel entonces quería construir motores. La verdad es que me gustaba todo lo que fuera fabricar, pero escogí una carrera que se dedica a arreglar, la medicina.

Cuando terminé la carrera de medicina, ya había decidido hacer la especialidad de estomatología, ya que trabajar en un servicio de la seguridad social en los años ochenta era ir fácilmente a la depresión, entre el moving, los gritos y el estrés que existía en ellos por aquel entonces. No iba con mi idiosincrasia trabajar de esa manera. Así que empecé con lo de dentista abarcabando todas las subespecialidades de la estomatología. Quería ser el mejor en todas, pero me decanté por dos, la mía actual que es la ortodoncia, y la prótesis. Con la prótesis no podía soportar a los protésicos que pensaban que un dentista no era capaz de hacer una protésis con sus propias manos. Así que, una vez que empecé a ejercer como dentista general, me propuse realizar todos los pasos en la confección de la prótesis dental, desde el tallado en boca hasta la microfusión del metal y horneado de una prótesis de cerámica. Para ello tuve que comprarme mi propio laboratorio, que tenía en la misma clínica, aprender sobre procesos industriales de microfusión, metales, terminación, mecanización, etc. lo cual me ha servido mucho  para dar el paso final a hacer relojes. Fui de los muy pocos dentistas en España que realizaba todo el proceso de confección de una prótesis dental. Eso lo mantuve durante un año antes de dedicarme exclusivamente a la ortodoncia. Podéis ver mi blog, único en el mundo ya que es la clínica día a día y mi web.

Un buen día en la playa con mi mujer mi hermano y mi cuñada, todo este cúmulo de circunstancias se conciliaron y decidimos dar forma al tiempo, al tiempo EXTático de la hora española. No podía existir un mejor lugar para que una idea surja que nuestra playa de Gandía. A partir de este punto ya sabéis la manera en que hemos realizado esta idea.

Ayer me preguntaban que hasta dónde estoy dispuesto a llegar con este proyecto, y por supuesto contesté que hasta el final. La verdad es que no hay final sino un proyecto constante, renovable,que en realidad a mí me gustaría que perdurara después de mi existencia. Si algo es posiblemente parecido al alma es precisamente eso, que nuestra empresa perdurara el mayor posible tiempo posible.

Esta es la historia real de cómo se le da realidad a una idea. No es tan fácil llegar hasta aquí y tampoco que sea el capricho de un día. Es la confluencia de muchas circunstancias la que da forma a un proyecto. Precisamente esa confluencia es lo que proporciona una mayor fuerza a nuestro concepto, a nuestra marca, EXTático-hora española.

Un abrazo a todos amigos EXTátic@s

Un año de la presentación en Alcoy

Filed under: Etcétera — Gilberto Salas @ 7:26 am

Hoy, hace un año, hicimos la presentación oficiosa de nuestros EXT en Alcoy en el NH de nuestra ciudad, ya que la oficial fue en septiembre en Madrid donde salimos a la venta de manera definitiva. Fue un acto entrañable donde acudieron todos nuestros amigos, enseñamos los relojes y presentamos nuestro video tan conceptual. Es un recuerdo muy agradable aquel acto, que transcurrió tan cálidamente.

Hemos andado mucho camino hasta ahora, y la verdad estamos muy ilusionados y motivados con lo que hemos realizado. Las expectativas de ventas empiezan a dar forma, nuestros proyectos siguen su curso y nuestra idea de marca y sobre todo nuestro concepto es acogido con mucha pasión, ya que en el fondo nos encanta la idea de la hora española y el tiempo propio como tiempo EXTático.

Espero que todos los proyectos que tenemos en cartera salgan a la luz. Queremos exponer en Basilea con el IO y algunos de nuestros EXT mejorados, así como un par de proyectos que tenemos en cartera que váis a alucinar.

Ya os seguiré contando. Saludos a todos amigos EXTáticos

Ya está el boletín de junio

Filed under: Nuevas tecnologías — Gilberto Salas @ 7:10 am

Ya podéis ver el boletín de junio en la web. Os paso el enlace

http://www.extatico.es/boletines/

Boletín de junio

Filed under: Nuevas tecnologías — Gilberto Salas mayo 23, 2008 @ 6:50 pm

Bueno amigos EXTáticos, voy a a dejaros por una semana, que es el tiempo que necesito para elaborar el Boletín de junio. Para los que no hayáis leído el último boletín, os paso el enlace. Así que hasta pronto y que estéis bien.

Boletín de Marzo

Sobre la imaginación

Filed under: Filosofía — Gilberto Salas @ 9:03 am


Hoy en día con la competitividad que existe dentro del mercado, se requiere ser muy competente en una tarea. No es extraño que dos palabras como competitividad, que implica una cierta clase de duelo, y competente, que es ser adecuado para una cosa o pertenecer, tengan la misma etimología que es del latín competere, que se refiere mas concretamente al segundo significado, adecuarse. Pero en realidad ser competente en el mercado implica imaginación, ya que una empresa que use solamente la lógica de los números, las formas tradicionales de actuar en el mercado o no comprenda el sentido del tiempo flexible, difícilmente podrá “ser adecuada” en el mercado, es decir, competente. Entonces mas que la lógica, la tradición o la rigidez laboral, la imaginación y la intuición son los parámetros de competencia para una empresa, que dirigidas a la acción correcta, mostrarían la capacidad de ser adecuada para una meta, ir hacia, que en realidad es  el sentido básico del competere en cuanto la raíz pet, significa dirigirse-a, pedir.

La imaginación es una forma de pensar, pero no es un pensar basado en la lógica, sino en la intuición. Así existen dos clases de imaginación desde que Aristóteles y Kant hablaran del concepto. La imaginación reproductora o sensitiva, que es la que reproduce las imágenes de la memoria de las sensaciones, y la imaginación deliberativa o productora. Esta clase de imaginación está ligada al pensar pero como intuición. Una intuición que busca los principios básicos para presentar una premisa para un uso posterior de la lógica. Esta imaginación tuvo mucho auge en el romanticismo como facultad capaz de producir todo tipo de formas a partir de la materia.

Como yo soy un romántico, creo que la imaginación es capaz de producir y dar forma a cualquier clase de deseo, ya que por sí es intuitiva y competente. Si se imagina con fuerza lo que la voluntad desea, las imágenes que aparecen en la interioridad se transforman en acción tendente hacia su consecución final. Una cosa es la fantasía en cuanto que son sueños e imágenes erráticas sin intuición y otra cosa es la imaginación productora.

Por eso, si una empresa hace de la imaginación su caballo de batalla, porta en el mismo armamento la intuición y la competencia en cuanto a ser adecuada para una tarea. La imaginación como intuición, también implica un nuevo concepto del tiempo, ya que comprende que la memoria como pasado implica el futuro como fin de la acción presente, en cuanto se es competente para algo.

Por ultimo la imaginación es simpática en cuanto es reflexiva y recíproca. Ella misma es la que produce una imagen del yo cuando este se piensa a sí mismo reflexivamente. Asimismo es relacional en cuanto tiende-hacia-a, otra manera de significar ser competente.

Como conclusión diré que, a mi juicio, me parecen coherentes esos blogs que aluden a la posibilidad de hacerse rico usando sus métodos. En realidad sus teorías se basan en el concepto de la imaginación productiva de Fichte y el romanticismo. No es nada nuevo bajo el sol. La diferencia es que ellos la aplican al mercado en cuanto una manera de ser creativos y crear riqueza a partir de la sustancia. Ya dijo Aristóteles en la revisión propia de su pensamiento, que la imaginación con respecto a la sustancia-forma y sustancia-materia puede construir lo que ella elija.

El arte conceptual y el diseño

Filed under: Concepto,Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas mayo 21, 2008 @ 4:28 pm


El arte conceptual surge como una crítica al formalismo, es decir, contra el estudio de las técnicas artísticas aplicadas a la obra de arte, al margen del contexto conceptualista y de la idea. Si el formalismo solo incide en el desarrollo de la técnica en sí, obviando cualquier otro punto de vista, su opuesto, el arte conceptual, tiende a plasmar la idea en la obra de arte, siendo esta un mero soporte material para expresar el concepto que se pretende transmitir. Este estilo artístico aparece en los años sesenta, aunque Marcel Duchamp, el de la famosas “Fuente”, ya expresaba una idea dentro de un objeto de diario ya realizado mucho antes. Quizá sea Sol Lewitt quien era el máximo exponente del arte conceptual, aunque sus obras contienen una marcada tendencia minimalista.

Ahora bien, con respecto al diseño industrial, no cabe duda que lo podríamos enmarcar en un apartado del arte conceptual, con algunas diferencias. En la obra artística del diseño industrial influyen directamente tres parámetros con respecto al diseñador, el ejecutor de la obra, que son la historia, el concepto y lo estético-vendible. No así en cuanto producto, ya que este se concibe bajo las premisas referentes al mercado, tecnología, ambiente, economía y estética. Ahora bien,se considera al diseñador antes artista que ingeniero, y por lo tanto, desde la perspectiva artística su obra se puede clasificar como conceptual, ya que es una de los premisas que necesita para expresar su obra. La diferencia se encuentra en que, si bien el artista es completamente autónomo y no depende de segundos, el diseñador puede ser requerido a trabajar con unas pautas conceptuales predeterminadas. En cambio, el diseñador que se cultiva dentro de la empresa, adquiere otro de los parámetros necesarios para influir en el diseño, el histórico, que sería tanto objetivo como subjetivo. Lo estético que sería lo bello-vendible serían parámetros universales a priori, como un nuevo juicio estético kantiano, pero cargado de intereses mutuos. Por otra parte el formalismo, que en este caso sería la técnica industrial, es practicamente la misma para todo tipo de diseño, boceto, software, prototipado y obra final.

Quizá en EXTático ha prevalecido el conceptualismo del significante-significado, es decir, lo que significa el tiempo EXTático y el concepto de Hora española, con cierta distonía con el conceptualismo estético e industrial. Pero no por no ser conscientes del hecho, sino porque el desarrollo industrial es mas lento que la capacidad que tenemos de manejar los conceptos. Por ese motivo, pienso que posiblemente sea la única marca del mundo que tenga un blog exclusivo para el desarrollo del concepto y otro para un contenido más profundo. Ya me gustaría enseñaros lo que tenemos para el 2010 en cuanto a diseño industrial, pero eso lo haré más adelante. De todas formas, estamos pensando seriamente exponer en BaselWorld el año que viene con el IO, que sería en PVD negro satinado y en acero. Ya os hablaré de ello detenidamente.

Saludos amigos EXTátic@s

El punto de vista del diseñador industrial

Filed under: Concepto,Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas mayo 20, 2008 @ 9:32 am


Puede que una de las carreras más apasionantes que existan en la actualidad es la de ingeniero de diseño industrial. En ella se conjugan la técnica de la ingeniería con el arte aplicado al diseño de un producto. Entonces la pregunta es ¿qué enfoque es el más conveniente para el desarrollo de un diseño industrial el del ingeniero o el del artista? Para mí no cabe duda, el artista. Si prevalece la parte técnica sobre el arte aplicado estamos hablando de un ingeniero industrial a secas, pero el diseñador industrial ante todo es un artista, que aplica las formas creadas en su imaginación para volcarlas en un boceto, que dará lugar a un producto. Su parte de ingeniero buscará la viabilidad técnica de ese diseño, a través de los numerosos programas que existen en el mercado para ello, pero en base al arte aplicado al producto.

Ahora bien, ¿qué parámetros precisa un diseñador para ejecutar un diseño? En primer lugar, una historia subjetiva donde las formas hayan estado presentes en su desarrollo emocional y académico, así como el gusto debido a su educación o por su propia idiosincrasia. Asimismo la historia objetiva en cuanto el diseño ha evolucionado manteniendo una memoria de formas, que pueden o no ser aplicadas, pero sí estudiadas para el desarrollo de un modelo. En segundo lugar se encuentra el concepto, que fundamenta una idea que se pretenda plasmar en un boceto. Este parámetro, a mi juicio, es importante porque depende mucho de la imagen de marca que se intente involucrar en la ejecución del producto artístico. Y por último, el mercado que en realidad es lo que determina lo bello por la expresión de los atributos o cualidades estéticas de los individuos, que ayer exponíamos en el post sobre ello. Lo bello es lo vendible.

Por tanto, a la hora de encarar un diseño de un producto el diseñador contiene un bagaje histórico subjetivo-objetivo, conceptual y estético-mercantil, que es necesario para plegar-desplegar una realidad artística que sea técnicamente posible y esteticamente bella-vendible. El problema es que muchos diseñadores, que sintonizan en mayor medida con lo artístico clásico, les da ciertos reparos a la hora de hablar sobre el mercado.

En el momento justo que el diseñador pone manos en su obra, ella va apareciendo, no solo en un boceto, sino en varios intentos de creación, de ejecución de la misma línea de fuga con diferentes formas, que posteriormente van moviéndose en otros bocetos. La mente del diseñador se suelta, pero siempre dentro del bagaje que determina el despliegue conceptual de la marca en beneficio del diseño.

Cuando ha terminado esa fase, el diseñador se convierte en ingeniero para dar realidad virtual al proceso artístico. Esta fase es muy satisfactoria para el ingeniero de diseño industrial, ya que esa idea histórico-conceptual de dos dimensiones se transforma en una realidad en 3D. Él sabe que si el diseño ha conseguido viabilidad en los programas informáticos para tal evento, las máquinas van a hacer el resto, cuya virtualidad va a diferir en muy poca medida con la realidad en acto.

Creo que sería muy interesante que leyerais el trabajo de Alberto Villarreal, que si bien difiere un tanto de lo que explicamos, sí que me parece conveniente que comprendáis su punto de vista.

Saludos amigos EXTátic@s

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