EXTático

Buen dia en Shenzhen

Filed under: Logística — Gilberto Salas febrero 27, 2008 @ 3:51 am

Hoy ha salido el sol, ya que hasta ahora no lo habia visto, encima he podido dormir muy bien cosa que no ha sucedido en todos los anos que he venido y me he hecho mi horita de gym. Estoy esperando a Cindy Lee para seguir con los esferistas, pero os voy a contar un poco lo de ayer.

Como os dije ayer era un dia crucial para EXT’atico ya que ibamos a a hablar sobre el movimiento Tipo 1. El primer problema empieza con que vinieron los duenos de la factoria antes de tiempo, pero me los gane porque me acordaba del nombre de la china mona que se llamaba Lilly y es un puntal en esa empresa. Empece con buen pie. El gran problema vino cuando dijeron que nos ibamos al lunch a la 12 y yo con el desayuno todavia por digerir. Encima nos ibamos al priemr restaurante que fui a comer en china, aquel que os hable de aquello. Todavia no habia digerido lo del dinner del dia anterior y ya estaba comiendo con toda la factoria de ingenieros chinos de Guanzhou. Si vais a alguna comida de negocios en China, yo creo que te pasan que no comas mucho pero creo que si pides cerveza o vino como que no, ya que ellos insistian en que si queria cerveza y cuando les dije que no asintieron todos ooohhhh. Deben de pensar que aqui todos somos unos borrachos. La comida transcurrio bien dentro de lo que cabe, ya que yo comi muy poco y ese poco encima me sento fatal, pero la pregunta clave fue cuando el dueno de la factoria, que ya sabia que soy medico, dentista, filosofo y hago ortodoncias para el mundo, me pregunto que como se me habia ocurrido hacer relojes desde hacia unos anos. Asi que tuve que improvisar porque como que el rollo de la playa de gandia o lo de la microfusion o que si el tiempo esferico como que no. Entonces les conte que yo cuando era pequeno tenia fijacion con los Omega de mi padre. Cuando se compraba uno, yo se lo cogia lo abria con una navaja y lo desmontaba enterito. El problema entonces venia porque no lo sabia montar y cuando lo veia mi padre desmontado me perseguia por toda la casa y yo huia a casa de mi abuela, y asi Omega tras Omega. Por lo visto les hizo mucha gracia el cuento y despues me preguntaron que si ya los sabia montar y yo les dije que si y por si fuera poco tenia a dos relojeros que me lo terminaban por si algo slaia mal. La verdad que se rieron muchisimo y me los gane.

Despues fuimos a la oficina a hablar del famoso tren de engranaje del EXT tipo 1. Lo que mas les confundio fue lo del lector del movimiento. Todo lo demas, aunque dificil les parecio que lo podian hacer, incluso sugirieron algunas soluciones como suplir un barrilete por otro solo pero mas fiable y mas fuerte. Tambien incorporar otra rueda pero eso no lo entendi ya que decian que respetaban todo el engranaje tal y como lo habiamos disenado. Pero lo del lector como que no. Parece que cuando se los ensene en el foro lo comprendieron y se quedaron un poco asombrados de la idea e incluso sugirieron que en lugar de 40 que se veria muy lento al moverse darle mayor revolucion al lector. Tambien les parecio muy interesante la idea de hacer un movimiento High Tech. Yo les ensene en el Richard Mille y me dijeron que su estandar de calidad seria como un ETA de los mejores pero no podian llegar al RM. De todas formas me dijeron que ese es su objetivo ya que son conscientes de que cuando ETA deje de suministrar sus movimientos en el 2010, aunque ya ha ocurrido porque nosotros solo podemos adquirir el 6497-1 por los de choisi, muchas empresas occidentales vendran a china y buscaran a las mejores y ellos quieren estar alli. Asi que me han propuesto una cooperacion conjunta para llevar a cabo la mejor terminacion posible como la de RM para ellos preparar el futuro.

Por cierto que me ensenaron el tourbillon que vi el ano pasado y lo han mejorado muchisimo A mi juicio esta mucho mejor acabado que el Sea Gull, lo unico que yo creo que pueden mejorar es el electropulido y ahi es donde EXT’atico entra en accion. Pero esos son ya muchos datos ;mrgreen:  Espero que dentro de un mes tengamos algun plano para ensenaros.

Despues de hablar con los de la factoria y despedirme con el consiguiente reparto de tarjetas, las cuales di de la moni de susa de pilar menos la mia porque me las deje en Alcoy y espero que no lo comprendan, se fueron muy contentos no sin antes llorarles un poco sobre el presupuesto que espero sea lo mejor para nosotros. Hoy podreis ver un esbozo del EXT Tipo 1 en HT en el foro.

Luego me puse con los de la caja de titanio y los problemas. Ellos estan muy apenados de que ya les haya pagado las cajas y que no me guste ninguna porque han visto los problemas. Me han dicho que el titanio de las cajas de los EXT es el mismo que el del IWC que yo llevo, pero que no sabian hacer el tratamiento antirrayado y ahora despeus de ver el IWC ya lo han intuido. Asimismo el problema de la corona lo han visto, que nuestro tecnico en alcoy ya nos habia sugerido dond estaba y nos la van a solucionar.

Al final del dia empezamos con las esferas, que la verdad son de muy alta calidad y con fibra de carbono por un tubo. Nos van a hacer seis de las que diseno David, y los EXT lo vamos a hacer de metal satinado como el logo de wyler. Ademas de que se va a ver la esfera con la separacion de cada una de ella. Hoy terminaremos con ese asunto y concretaremos todo lo demas.

En fin, que no he parado pero ya tengo unas ganas enormes de estar en casa. Creo que estos chinos a los que he llegado a apreciar bastante piensan que estoy un poco loco, pero por eso mismo les debo de caer muy simpatico y se desviven por mi y por nuestra idea. Les va gustando mucho y creen quie vamos a hacer muchos EXT en un futuro muy proximo. Ojala sea cierto

Bueno amigos EXTaticos hoy hace muy buen dia y voy a disfrutarlo. Espero que vosotros tambien. 

Hasta luego EXTátic@s

Filed under: Etcétera — Gilberto Salas febrero 22, 2008 @ 9:20 pm

Como mañana me voy una semana a la China mandarina, creo que no voy a estar para muchas historias, así que me despido de vosotros durante una semanita.
Me voy a llevar una cámara y voy a ver si me dejan hacer fotos, aunque lo dudo mucho. Me gustaría traeros de primera mano alguna fotillo de la factoría de movimientos o de la de las cajas de mecanizado, pero bueno lo intentaré. De todas formas algún reportaje haré para el blog y el foro.
De libros me llevo algunos de metafísica, ya que tengo mucho tiempo para pensar porque no duermo nada. También las zapatillas de correr y ropa de deporte por la misma razón. Y chocolate negro para aguantar el tirón.
Ya os estoy echando de menos
Un abrazo a todos amigos EXTátic@s

Esbozo de una teoría del valor

Filed under: Concepto,Filosofía — Gilberto Salas febrero 21, 2008 @ 12:01 pm

Se pregunta Foucault en Las palabras y las cosas por qué unas cosas que son indispensables no tienen valor y otras que no lo son tienen un alto valor. Para ello elabora una teoría con respecto a la formación del valor clásico y el valor moderno. Dentro del valor antiguo intervenía el trueque, pero en la teoría del valor clásico, antes de Ricardo, para que una cosa pudiera representar a otra se requería que estuviera cargada de valor y que este estuviera en el interior de la representación. Posteriormente, con la llegada de los fisiocrátas el valor se convertía en un valor de utilidad y de uso que criticarían A. Smith, con la introducción del valor por la división del trabajo, que puede servir de unidad común para todas las mercancías, Ricardo con el trabajo como fuente de todo valor de un producto o Menger donde el valor de un producto no depende directamente del trabajo ni de las unidades de trabajo ni de los costes de producción, sino del valor que le dé subjetivamente el empresario. Para Menger los precios se van moldeando dentro del mercado dependiendo del consumo, la competencia, el mismo mercado y el empresario. La conclusión para Foucault sería que el valor moderno es primero en Ricardo el resultado de todo trabajo nuevo tendría un costo que se añadiría a la formación del valor y segundo que en Marx este costo sería extraído de la alienación del trabajador, obviando cualquier interpretación subjetiva del valor.

Así, Marx interpreta la idea conjunta del valor del trabajo en el producto de Smith y la perspectiva hegeliana de la exteriorización de la actividad del espíritu como extrañamiento y alienación del producto, cuyo valor es el trabajo alienado del obrero del que se apropia el empresario. Por ese motivo, para Marx el valor del objeto producido solo depende del trabajo alienado directamente  del productor, sin ningún tipo de valor de subjetividad añadido en cuanto exista alguna especialización, ideas, responsabilidad, dirección etc., que puedan sumar valoración al producto final.

Ahora bien, la interpretación de Marx sobre Hegel obvió lo que verdaderamente quería expresar éste, que el valor de la cosa, y en este caso particular del producto, está contenido en el interior de ella, como explicaba Foucault al principio sobre la representación, pero que Hegel había conferido a ese valor de cosa, de por sí objetivo, el valor subjetivo. Es decir, ya la cosa no es una mera representación que por ella misma pueda tener un valor o el valor que le daba la división del trabajo o el valor del trabajo alienado, sino que la cosa era el contenido de la idea de la imaginación del sujeto en su acto de representar y construir como objeto de una materialidad determinada y dimensionada en el espacio y el tiempo. Para Hegel el espíritu o sujeto se observa desde dos puntos de vista, el sujeto individual y el sujeto o espíritu absoluto. Es decir, el valor de la cosa o producto comienza en el contenido de la idea materia en el sujeto individual para convertirse en idea materia como valor universal. Entonces ¿cómo se trasfiere esta exposición en una teoría del valor con respecto a un producto como un EXTático?

Dicen los posestructuralistas franceses de base marxista que el producto capitalista se fundamenta en el deseo por carencia. Es decir, el sistema capitalista lo que pretende es crear una necesidad como una ilusión que forma ese deseo como carencia de un objeto real. La filosofía postestructuralista ve en este punto la base del capitalismo, es decir, hay que crear necesidades para que exista un deseo por carencia, que necesita ser suplido porque parece que interiormente hay una falta de objeto, falta de ser. Pero en realidad lo que hace falta ser suplido no es la falta de ser sino la necesidad interna del ser humano de ideas. Lo que demanda el consumidor, ya no son artículos de uso ni de utilidad, ya que estos son comunes y fáciles de adquirir sino suplir la necesidad interna de contenido ideal. Y eso es lo que adolecen los productos bajo una perspectiva del valor en relación al trabajo sin contenido objetivo-subjetivo.

Por eso, valores de utilidad no tienen los relojes, ya que hoy en día el tiempo se puede medir bajo cualquier circunstancia. Móviles, ordenadores, medidores de tiempo en todas partes convierten en innecesario este tipo de producto por su mera utilidad. Algo mas se valora el reloj en cuanto a la división del trabajo o del trabajo como producto en cuanto se realiza por artesanos especializados que realizan sofisticadas complicaciones, cuya labor técnica es valorada por una pequeña cantidad de consumidores, pero que no dejan de ser unos pocos. En cambio, lo que verdaderamente se valora no es ese producto realizado bajo un gran alarde técnico, sino el significado que tiene el significante para el sujeto, o en otras palabras lo que Foucault se refería al contenido de la representación y que Hegel la confirió al sujeto. En cristiano, que la unión de una marca (significante) como Panerai, Omega, Tag Heuer o Rolex, le dan el contenido a su idea respectiva como la del heroísmo, la aventura, el espíritu deportivo o el lujo (significado). Y esto lo han conseguido a través de los años, por el valor conjunto que les ha proporcionado una idea platónica común, por ejemplo la del heroísmo, hecha realidad por los diseñadores de la casa en su producto y configurada por un espíritu colectivo común, que le ha dado un significado a esa marca y que además continúa creándose a sí misma.

Por eso, en EXTático no pretendemos vender relojes, ya que no creemos que sean útiles ni necesarios. Mejor no llevarlos si lo que se pretende es vivir el tiempo. Ahora bien, si lo que se necesita es una idea que se quiera recoger e introducir en la interioridad del sujeto, donde se sienta identificado con una manera de vivir el tiempo propio, el estar-bien peculiar a nuestra idiosincrasia, a través de un producto, que se ha convertido en una cosa-idea y que esa cosa-idea es un reloj-EXTático, pues ahí está lo que yo considero el esbozo de una teoría del valor nuestra, que posiblemente con los años irá adquiriendo mayor solidez y entidad.

 

En la China mandarina: Shenzhen por la mañana (II)

Filed under: Cuentos EXTáticos — Gilberto Salas febrero 20, 2008 @ 1:00 am

Aquella mañana me tocaba jugar a ejecutivo occidental, así que me vestí para ello. Traje-pantalón con corbata y maletín de piel, gomina a tope y henchido de energía. Fui al conserje y le pedí un taxi para la dirección que me había dado Cindy de la que yo suponía que era la de la “manufactura”. Le hablé en el inglés que tantos años me había costado aprender y que ya intuía los beneficios de tanto esfuerzo. Observé que el conserje escribía una tarjeta con caracteres chinos y se la daba al taxista. Todavía no comprendía el problema que se me avecinaba. Subí al taxi confiado en que me llevaría al sitio indicado, pero empecé a darme cuenta de que todo estaba escrito en…… chino y en qué si no. Esperaba que como en Europa habría alguna palabra conjunta o por lo menos la numeración en inglés. Todo estaba en chino, los números en chino, la calles en chino, los letreros en chino, y el chino hablaba por la radio en chino. ¡Qué estaría pensando yo para creer que me podía desenvolver solo en una ciudad de mas de 4 millones de chinos que no saben hablar otra cosa!

Así que cuando llegamos a la “factoría”, que eran una multitud de casas de estilo racionalista funcional, lleno de chinos desocupados por todas partes, donde las puertas eran innumerables y los números estaban en chino. La verdad que me empecé a preocupar. Llamé por el móvil a Cindy, pero me salía una china hablando en chino. Y es que si en Hong Kong funcionaba mi móvil, en Shenzhen no lo hacía porque había que cambiar de tarjeta. Menos mal que le dije al taxista que se esperara porque entre tanto chino desocupado mirándome mal y yo por allí solo en los extrarradios, no creo que hubiera encontrado un taxi para volver ni loco. ¡Y cómo le digo yo a esa gente que dónde está una manufactura de relojes, si no saben decir ni yes!!!. Lo comprobé cuando decidí volver al hotel antes de introducirme por las numerosas puertas que habían en aquel laberinto de cemento. Cuando le dije al taxista que quería volver al hotel con mi pausado inglés, ya me di cuenta de la angustia que le di. Así estuvimos parados 20 minutos hasta que se me ocurrió enseñarle la tarjeta del hotel y enseguida lo comprendió porque estaba escrita en chino!!!

Llegué al hotel bastante deprimido pensando por qué demonios se me había ocurrido jugar a emprendedor con lo bien que me iba doblando alambres en mi consulta de ortodoncia. No tenía fuerzas para levantarme de la cama ni para telefonear a Cindy desde el hotel. La chulería de parecer un ejecutivo dinámico me costó cara. Media mañana tirado maldiciendo aquel día de la playa en Gandía en que se me ocurrió dar contenido a mi idea de la hora española. ¡Cómo echaba de menos mi casa en España! Pero a lo hecho pecho se dice por aquí, por lo que volví a llamar a Cindy y me dijo que ella me vio llegar en el taxi y cuando bajó a recibirme se sorprendió porque me había ido.  

En fin que con aquellos nervios me fui a comer con los jefes de la factoría y con Cindy. No tenía muchas ganas de comer, pero como había leído que en el protocolo de las empresas chinas era muy importante compartir y degustar su comida, y que dependiendo de ello se causaba una buena impresión o no, estaba decidido a ganarme aquellos chinos para posteriormente llegar a un buen acuerdo si era preciso. Pensaba que a mi me gustaba la comida china y me hartaría a cerdo agridulce, rollitos de primavera y arroz tres delicias. Nada que ver con eso. En primer lugar las mesas son muy altas para que te apoyes en ella y te sea mas fácil llevarte a la boca lo que coges con los palillos. Ya me vi el percal y pedí tenedores: dos puntos menos. Cuando dije lo de los rollitos me miraron como si hubiera pedido una doble de queso pero en sueco, que para el caso era lo mismo: cuatro puntos menos. La comida china consiste en cartílagos, arroz pasadísimo todavía con agua, y huesos de algo fritos. Entre los nervios que había pasado el día anterior en el aeropuerto, la mañanita con el taxi y en ese momento con la comida, me tuve que ir al lavabo corriendo a “devolver” por poner una palabra un poco fina, ya que me faltó muy poco para hacerlo allí en la mesa. ¡Menudo ejecutivo estaba hecho! ¡Y aquella buena gente insistiendo que me comiera esos cartílagos rebozados! En fin le dije a Cindy que lo sentía, que sabía lo que significaba para ellos, que se me pasaría y yo no sé que más, pero se me pasó: x puntos menos. Después de aquello nos fuimos directamente a visitar una factoría de mecanizado de cajas todavía más al interior de Shenzhen, pero esa es otra historia.

Ya me quedan solo tres días para retornar allí. La verdad que no tengo muchas ganas, pero la ilusión de nuestro movimiento EXT 1 y ver cómo nos van a dejar perfecta la caja del IO, me mueve ir hacia allá. Pero ya os estoy echando de menos.

Un saludo a todos amigos EXTátic@s

Arco, la desmitificación del arte y de mi propio esnobismo

Filed under: Cuentos EXTáticos — Gilberto Salas febrero 17, 2008 @ 5:32 pm

Hace unos años, coincidiendo con la feria internacional de arte contemporáneo ARCO, nos fuimos mi hermano y yo a la exposición de la colección de André Breton en el Thyssen. Por aquel entonces yo me las daba de un entendido conocedor de las vanguardias estéticas, de sus orígenes y tendencias en el panorama modernista. Era muy esnob hacer una crítica a Barceló o a Campano, explicar las esculturas de Shapiro o la matérica de Tapíes, en una tertulia en la cena con los amigos y la familia. Así que cuando se realizó la exposición surrealista de Breton, que entre otras había obras de Duchamp, con su famoso inodoro, Picabia, Munch etc, no me la quise perder. Le iba explicando a mi hermano “la importancia del objeto estético en el desarrollo del concepto desde el percepto de base material…” , cuando entramos en la exposición, en una sala en la que se apreciaban varias obras del surrealismo de André Breton. La primera obra que vímos, la empecé a describir como una “formación tubular nódica reticular que en su propia estructura se concibe el concepto de la forma, rompiendo la inmediatez de la percepción….. ” En ese preciso momento, el guarda de la sala se sienta en aquella obra de arte. Y es que era su silla!!!!. Muy cercana a aquella silla del guarda estaba la famosa “Fuente” de Duchamp. Empezamos a reírnos tanto mi hermano y yo, que cada vez que lo recuerdo no dejo de esbozar una sonrisa.

Aquella tarde tocaba la visita a ARCO y después de lo que había pasado, la verdad es que no estaba para explicaciones de ningún tipo, ya que me reía hasta de mi sombra, así que continuamos con la desmitficación de nuestro propio saber “estético”. Como mi hija había tenido un esguince patinando, iba en silla de ruedas y muletas. Entramos en uno de esos stand de un conocido galerista, dejé la muleta cerca de alguna de esas obras escultóricas vanguardistas y nos pusimos a mirarla describiéndola con el lenguaje posmoderno de Sokal. Al rato vimos como se nos acercaban unos japoneses, que empezaron a tomar fotos furtivamente a esa “estructura tubular conceptual sin nombre”, que solo entre nosotros llamábamos “la muleta de Ale”. No contentos con eso, decidimos improvisar, crear arte en movimiento mucho antes de que Theo Jansen lo esculpiera, nosotros lo hicimos en ARCO. La obra se llamaba “Cuerpo cinético fusionado de carbono y hierro”, al que familiarmente llamábamos “Ale rodando en su silla de ruedas”, y que su malvado padre la empujaba, dando una inercia a la “escultura” y dejándola sola dentro de las galerías, que ella impávida, atravesaba de lado a lado. Y encima, la gente miraba como una exposición de algún artista que rompía moldes.

No nos pudimos reír más, de nosotros mismos, de mi esnobismo y de la gracia que tenía Ale para aguantar el chaparrón y participar de lleno en la desmitificación, a nuestra manera, del arte contemporáneo. De todas formas, gracias a aquel día empezó a cobrar importancia para mí la estética industrial. No sé si por el water de Duchamp o por la conceptualidad de las “estructuras tubulares”, pero me di cuenta del valor del diseño industrial en la sociedad moderna. De ahí que ya empezara germinar en mi pensamiento lo que sería la base del concepto de nuestra empresa con el diseño industrial del contenido de la idea.

Desde que sucedió aquello, limito los comentarios de los movimientos de estética a la dialéctica de mi interioridad, aunque, si ya no asisto con asiduididad a aquellos eventos del vanguardismo contemporáneo, si que suelo estar más o menos al tanto de alguna exposición antológica.

La China Mandarina. Primer viaje (I)

Filed under: Cuentos EXTáticos — Gilberto Salas febrero 15, 2008 @ 1:13 pm


Ya sabéis lo de la búsqueda de los elementos y mis primeras indagaciones. Así que después de encontrar los movimientos me dispuse a buscar una empresa que fabricara nuestros diseños de cajas de relojes. Sencillas sí, pero diseñadas por nosotros a lápiz y luego por software todo ello en Alcoy, que peladillas sabemos hacer pero relojes.
Así que contacte con una empresa de Shenzhen donde una chica simpatiquísima me dijo que podía fabricar nuestros diseños de la cajas con tiradas cortas. Decidí entonces irme para allá. Y hay empiezan los problemas. Cuando decido reservar el avión, lo hago directamente a Shenzhen porque creí conveniente llegar a su aeropuerto sin tener que pasar la frontera de Hong Kong. No le quise preguntar a Cindy Lee, la responsable de EXTático en Asia y el Lejano Oriente 😉 , si era una buena opción. Encima como lo que quería era el precio menor, no me fije en la hora de los transbordos ni las escalas, así que salí a finales de febrero del 2006 de Alicante, Madrid, Paris, donde tuve que cambiar de aeropuerto con la maleta, Shangai y por último Shenzhen. Después de no sé cuantas horas de vuelo y aeropuerto, llegué a la una de la noche al aeropuerto de Shenzhen, como único occidental que volaba en ese vuelo de aquella compañía china, que parecía más bien un trolebús aéreo.
Cuando recogí la maleta, que había facturado en Shangai, ya que fui con ella en todos los vuelos, observé que estaban apagando todas las luces de la terminal. Como llegué en domingo, pensé en no molestar a Cindy porque seguro que habría estado trabajando toda la semana como una china. Así que cuando salí de allí con dirección a los taxis, ya todos habían sido ocupados. Entonces vi que unos individuos se acercaban hacia mí ofreciéndome transporte al Hotel. La pinta era bastante dudosa, pero la otra opción era quedarme en el aeropuerto a la espera de algún taxi y esto era bastante improbable porque ya no había ningún vuelo mas porque la terminal estaba cerrada. Así que decidí hacer turismo aventura y me embarqué con ellos. A malas penas me comprendieron, pero parece que sabían dónde estaba el hotel y nos encaminamos hacia allá por una autopista muy poco iluminada. A mitad de camino, disminuyeron la marcha y nos paramos en el arcén. Me pidieron el dinero “money, money”. La siguiente imagen que pasó por mi cabeza fue verme tendido semidesnudo en aquel descampado a miles de kilómetros de mi casa, sin ropa ni dinero ni pasaporte. No sé cómo les pregunté a mis ocasionales taxixtas cuánto costaba la carrera y les dije que me parecía muy caro, con la chulería que te da el acojono. Los tíos me pidieron el importe de la carrera otra vez y se los di. Para asombro mío me volvieron a dar el dinero.
Cuando llegué al hotel, al chico que me subió las maletas le di como propina un billete de 100 RMB o Yuan. El chaval se puso muy contento, pero al rato volvió y me dijo que el billete era falso. Empecé a reírme como un loco, un poco para liberar la tensión y otro porque los chinos del coche me habían engañado como a un chino, ya que me habían hecho un cambiazo. Le enseñé al chaval los otros billetes por si me los habían cambiado y me dijo que no. Por lo menos no eran tan malos los chinos.
Aquella noche dormí muy bien, ya que estaba cansado y con la angustia que pasé ante la posibilidad de encontrarme en una situación difícil, caí redondo hasta el día siguiente.
Mañana os seguiré contando más cosas de la China mandarina.
Saludos amigos EXTátic@s.

Escuela de Ingeniería de Materiales de Alcoy

Filed under: Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas febrero 14, 2008 @ 4:59 pm

Ayer Alex y yo estuvimos haciendo la primera toma de contacto seria con la EIMA, que se ubica al lado de nuestra oficina. El asunto fue presentar nuestro proyecto de I+D, sobre aleaciones que tengan muy bajo contenido en níquel, ya que algunos países establecen como normas para aleaciones de acero que estén en contacto con la piel un porcentaje menor al 1% de níquel. A parte de ser caro y estar subiendo de precio, el níquel tiene el problema de producir alergias de contacto a partir de un umbral en el plasma sanguíneo.
El proyecto ya sabéis en que consiste, pero lo importante era saber hasta qué punto la EIMA nos podía ayudar. Nos dijo Lourdes que ellos tienen CNC para el mecanizado, los programas y software para llevar a cabo el desarrollo de la investigación(nosotros también), los aparatos necesarios para comprobar las propiedades físicas de las aleaciones etc. Lo único que no tienen son las inductoras para los colados y la microfusión, ya que esta es una línea de investigación anexa. Pretendemos comprobar aleaciones que permitan ser usadas para relojes y que sean coladas, ya que el aparataje es bastante más barato que un mecanizado y lo podíamos hacer completamente en Alcoy, dependiendo de las propiedades y composiciones de las aleaciones que nosotros desarrollemos en la investigación.
Por último, fue muy interesante la propuesta de realizar nuestra propia aleación a través de un proceso metalúrgico. Aquí se planteó la posibilidad de la aleación EXTáticon 🙂 , como en griego. Esto sería un proceso alquímico, pero si tenemos la posibilidad de realizarla la haremos. Y es que EX-staticón significa lo que procede de la materia por su potencia y que se mueve y cambia en el tiempo. Es decir, en la misma esencia del significado de la palabra EXTático, está contenida la materia y es por eso que para nosotros en EXTático es muy importante todo lo referente a materiales. Así nuestra marca tiene que trabajar con la EIMA mano a mano para el desarrollo de todo tipo de materiales en el diseño y fabricación de nuestros EXT.
A ver si os puedo hacer algunas fotos y os las paso.
Saludos amigos EXTátic@s

Rangos del foro. En el límite

Filed under: Concepto,Cuentos EXTáticos — Gilberto Salas febrero 13, 2008 @ 10:42 am


Hace muchos años, y no recuerdo cuántos, leí una historia de ciencia-ficción que se llamaba “El reposo del viajero” de D. Masson, la cual me impresionó bastante. Trataba de un soldado de la frontera, H, que luchaba contra un enemigo invisible. Sus cohetes y obuses eran devueltos con la misma eficacia con la que el ejército de H los enviaba hacia ellos. H es relevado de su bunker en el límite fronterizo e inicia un camino de retorno hacia su familia. Mientras vuelve a otra latitud, el tiempo se dilata y su nombre se va alargando. Así H se convierte en Had, Hadol, Hadolar, Arisón, Hadolaris, Hadolarisóndamo. Este último nombre coincide con el tiempo y la latitud más alejada de la frontera, donde sus amigos y familia tienen una realidad, y Hadolarisóndamo un trabajo y un reconocimiento social. Cuando ha pasado un largo tiempo y está reincorporado en la comunidad, recibe la visita de un pelotón que le avisa sobre su retorno al frente. Hadolaris comienza su viaje de vuelta y mientras se va acercando al límite, para Hadol, el tiempo se contrae de nuevo aunque Had no lo sabe. Cuando H llega a su bunker su compañero de al lado le explica que unos segundos después de que él se hubiera ido y disparara su último misil, cayó otro en el mismo bunker eliminando a su relevo. Por eso había sido inmediatamente avisado otra vez. H empieza a reflexionar sobre el Enemigo y la frontera y sospecha que puede que ellos sean el propio Enemigo ya que nadie los ha visto. En la frontera no hay tiempo, se diluye y se contrae siendo infinito. Nadie ha estado tan cerca como para verlo y sentirlo. En el último párrafo, ya no es ni H es un “él” impersonal que corre hacia su destino en una maraña de proyectiles por una invisible pendiente, en el límite.
Cuando lo leí me fascinó la relación de la longitud del nombre en relación a la dilatación temporal. Parecía que mientras mas te alejabas de la frontera, del enemigo y de la guerra, tu vida cobraba un mayor sentido y se convertía en una mayor riqueza personal. Pero con los años he invertido el significado. En realidad la frontera, el enemigo eres tú mismo y hay que incorporarla e introyectarlo dentro de ti. El límite, que es donde se acantona el enemigo, que es el contrario, o esa parte de uno mismo que nos obstaculiza, dentro de una frontera interna, de un horizonte propio, a la vez recíproco, pero no fuera-de, sino dentro-de y conviviendo en franca reciprocidad. Es un pacto de conciliación y no la guerra en el límite, dilatado en un tiempo infinito e intemporal. En realidad, el descanso del viajero es transitar sobre el límite, la frontera, una especie de horizonte interior, ahora temporal, donde se realiza el proyecto de vida, lo que yo llamo la unidad estructural de lo extático.
Como un homenaje a este cuento, he decidido instituir un rango en el foro para los foreros. A partir de los 50 post, y cada 50 irá apareciendo una letra E, EX, EXT, así sucesivamente hasta completar la palabra EXTático y al final la flecha del tiempo. Es como si en un trayecto, un viaje personal se completara ese proyecto de vida en un hacer.
Por cierto, el surfista ya aparecerá con el recorrido entero, aunque el administrador todavía no. Espero que os haya entretenido la historia. De todas formas en el blog todos seguís siendo por entero EXTátic@s 🙂

Programa de I+D con Acero 410 Hard Temper

Filed under: Ingeniería y Diseño — Gilberto Salas febrero 12, 2008 @ 11:36 am


Cuando empezamos a desarrollar el Instante Oceánico, teníamos que elegir el material idóneo para nuestro EXT. Así que partimos de varias premisas que debía cumplir el material para la fabricación de cajas. Asimismo a partir de los parámetros que debía cumplir la aleación, volcamos los datos en el programa especial de materiales que tenemos para dicho asunto.
Así, principio para crear un criterio de coherencia queríamos hacer un diver con un metal que resista una presión hidrostática a 300 metros, y que por ese tuviera un gran módulo de elasticidad, una resistencia a la tracción, una gran dureza debido a lo abrupto del fondo marino, una gran resistencia al agua de mar y que por último tuviera un muy bajo contenido en níquel. Esto último es debido a que yo como médico que soy, comprendo que el níquel en un porcentaje mayor de un 5% da problemas de dermatitis, además de que algunos países ya consideran esta cifra elevada.Por último, el proceso de fabricación tenía que admitir un micromecanizado de precisión.
Todos estos datos se introdujeron en el programa tomando la referencia de la aleación de aceros para submarinos HY 80, que permite a una profundidad media aceptar todos los parámetros de elasticidad, tracción, flexión etc., salvo que no es inoxidable. Este metal se corroe bastante, pero lleva muchas capas de pintura anticorrosión para evitar el problema, pero esto no podíamos hacerlo en el diver. Una vez introducido todos los datos incluidos los procesos industriales en los que se incluyó la propiedad de inoxibilidad, conseguimos nueve aleaciones de las cuales tuvimos que desechar unas porque eran mas bien para procesos de microfusión, otras porque eran ferríticas y por lo tanto magnéticas y por último nos quedaron dos aleaciones martensíticas de acero inoxidable, que la mas dura era la 410 Hard temper.
El problema fue cuando les dije a la fábrica de mecanizado que escogieran este material para hacer la caja del IO, pero me comunicaron que nadie en el mundo había escogido esta aleación para hacer cajas de relojes, con lo cual no se atrevían a hacerlo.
Sin darme cuenta nos hemos encontrado con un proyecto de I+D, que necesita un desarrollo de micromecanizado, terminación y comprobación de los parámetros finales, dureza, elasticidad, forma, color de una caja hecha con este material.
Entonces, hemos empezado a realizar este protocolo de investigación, para encontrar alguna factoría de micromecanizado a través del Cluster Aero-Espacial de la CV para que nos ayuden en la investigación, así como en la Escuela de Ingeniería de Materiales de Alcoy.
El resultado final es que de momento vamos a fabricar el IO con acero 316 L y cuando terminemos el programa de I+D con esta aleación haremos una nueva serie.
Saludos amigos EXTátic@s

Capital riesgo

Filed under: Logística — Gilberto Salas febrero 11, 2008 @ 10:53 am


Uno de los fenómenos más interesantes que han aparecido en el mercado es el del capital riesgo. Cuando una empresa pequeña, que está empezando o que se quiere expandir con unas miras internacionales, este es un recurso al que se acude muchas veces. Pero el problema está en que de cada 600 empresas que lo solicitan solamente pasarán la criba final unas 10. Ahora bien, si las empresas que lo consigan que empiecen a comprender que durante el tiempo que el capital esté dentro de la empresa, no es que sean sus socios, son sus acreedores, ya que ese capital hay que pagarlo, aunque ellos digan que no son una financiera y que asumen el riesgo de que pueden perder todo el dinero invertido.
En realidad, el capital riesgo es una operación muy interesante para las dos partes, siempre y cuando el empresario sea muy consciente de lo que permite cuando abre las puertas al capital semilla. Este tipo de operación debe de haber sido pensada por alguien que tiene un concepto diferente del tiempo medido, como el del tiempo vivido o de la flexibilidad del tiempo. Cualquier operación que se realice con un banco, hay que empezar a pagar se venda o no, desde el primer momento. Un lesing, un renting, un ICO o un crédito hay que amortizarlo inmediatamente. El banco quiere beneficios desde el primer día. En cambio el capital semilla no. Solo creen no en el riesgo, porque si han concedido el crédito es que ellos saben que van a extraer beneficios en un tanto por cien muy alto, sino en la posiblidad de expansión de la empresa. Eso es un pensamiento griego del tiempo, y de nosotros. La semilla es la posibilidad de desarrollar una acción a su debido tiempo y si está bien regada, dará buenos frutos. Para esta posibilidad ya se encargará la empresa “agrícola temporal” de facilitar estrategias de negocio, a lo que ellos ya han considerado un buen “agricultor” con una buena “tierra”. Y es que el símil del agricultor no es elegido al azar. El agricultor como mejor trabaja es dependiendo del tiempo, de las cosechas, de las estaciones, de sus ritmos y no dentro de la rigidez del tiempo medido. Por eso el capital semilla va creciendo con respecto a esta manera de ver el tiempo.
Ahora bien, si el empresario no se da cuenta que su cosecha irá a parar los próximos años al capital riesgo y esto no lo prevé desde el principio, al cabo de los años puede recibir la visita del “diablo” reclamando su alma, que es su empresa. Porque como no pagues, ya sabes qué puede ocurrir, que la empresa haya subido como la espuma y puede que no exista liquidez, y te encuentres con que la empresa cambie de manos. Porque seguramente eso es lo que habrá pasado y ellos ya de han asegurado, que tu empresa vaya bien e marchará viento en popa.
Por eso, si se es listo y se prevé esta situación, aunque la cosecha sea de otro, lo mas importante es que se ha conseguido aumentar las ventas de la empresa, una posible expansión internacional y sobre todo hacer marca. Si esto último se alcanza, la verdad, es lo máximo que puede aspirar una empresa y el empresario.
Por eso, hay que considerar los pros y los contras en una operación de este tipo incluso la cuantía del capital empleado, ya que a máximo capital mayor beneficio por ambas partes, pero mayor cepo en caso de que no se tenga claro que la cosecha no es del empresario durante los años del capital asociado. Y seguramente, si la empresa lo vale es lo que te ofrecerán, un gran capital. La parte positiva es que si se consigue pagar la empresa continúa en poder del empresario y si no se consiguiera entonces se puede asociar con el capital venture, y seguramente se dispondrá de mucha fluidez para mayor incremento del flujo de caja anual. Pero esto por otra parte implicaría ir a remolque de posibles ampliaciones de capital, que al final te pueden dejar fuera de la empresa. De todas formas, si esto no se consiguiera no hay que desesperarse y entonces a seguir insistiendo en las ventas, que es la única salida posible para el empresario-emprendedor: vender. 🙂
Saludos amigos EXTátic@s

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